Dos acordes durante cuatro minutos y nadie se aburre. Un cha-cha-chá de Nueva York que una banda de rock de San Francisco convirtió en otra cosa, y el sitio do…
Una banda de gitanos franceses que canta en castellano, una canción hecha con trozos de otras dos y una guitarra que hace a la vez de armonía y de percusión. E…
Empezó como una balada triste al piano y acabó siendo la canción más vendida del mundo en 2023. Cuatro acordes que caen de quinta en quinta y un bajo que no de…
Dos acordes de piano que van y vienen, un ritmo que viene del Caribe y una canción que el público eligió nombrar. Con ella la banda aprende que la percusión ta…
Un piano que se repite, una batería que empuja y una voz que pasa del murmullo al grito. El bucle es el de Save Tonight; el estilo, todo lo contrario.
Cuatro acordes, una guitarra acústica y una despedida. Es la canción con la que la banda aprende a tocar entera, sin parar, un mismo bucle a 120.
Un incendio en un casino suizo, un lago lleno de humo y cuatro notas. Con ellas aprende casi todo el mundo a tocar la guitarra eléctrica, y con ellas vuestra b…
Siete notas que parecen de bajo y no lo son. Las cantan los estadios de medio mundo sin saber de quién son, y con ellas la banda de clase cierra el primer trim…
Tres acordes de piano, una voz que pide que no te vayas y un coro de iglesia que en realidad es una sola persona grabada veinte veces. Así se construye un estr…
Tres acordes, una guitarra que repite una sola nota y una banda que va entrando poco a poco. Es la canción que más ha sonado en la radio británica en lo que va…
Parece una canción de amor y es una canción de vigilancia. Cuatro acordes de los años cincuenta, un bajo que no para de caminar y un riff de guitarra que todos…
Una canción de rock de los ochenta que esconde el estribillo hasta el último minuto. Un riff de piano, un bajo que no para y un solo de guitarra: todo lo que n…
Dos argentinos y dos españoles en Madrid, una canción que nadie quería sacar como sencillo y un arreglo puesto para estropearla que acabó siendo lo que todo el…
La canción que inventó la historia del chaval que solo tiene una guitarra y llega a estrella. Tres acordes, doce compases y un riff que lleva casi setenta años…
Tres acordes, una voz rota y un coro que contesta a cada frase. Los Beatles la grabaron en una sola toma, al final de un día entero en el estudio.
Una guitarra, una voz y una historia que pasó un día 30. Billie Eilish la sacó por sorpresa, y casi toda su fuerza está en lo poco que suena.
Un libro de vídeos para aprender percusión corporal con el cuerpo, con un bolígrafo y con las canciones que ya tocamos en clase. Seis capítulos: los fundamento…
En 4.º el cuerpo ya es una batería. Aquí se toca el backbeat de «Uptown Funk», se cruzan dos ritmos a la vez, se monta una pieza a cuatro voces y se acaba con …
Antes de que tú dieras palmas en clase, había gente llenando teatros con esto. Aquí están los que lo convirtieron en arte, para ver, copiar y, sobre todo, anal…
No hace falta ningún instrumento. Pies, muslos, palmas y dedos ya son una batería de cuatro piezas. Este libro te enseña a tocarla con vídeos, desde el primer …
Lennie Simo empezó en sexto de primaria dando golpes en el pupitre con un bolígrafo. Hoy llena teatros con dos. Aquí aprendes sus cuatro sonidos y montas tu pr…
El repertorio de 1º de ESO para escuchar, cantar y tocar en grupo. Cada canción trae su artículo, su videoclip, sus tutoriales por instrumento y, cuando existe…
El repertorio de 3.º de ESO para tocar en banda, ordenado por dificultad y no por año: primero las de uno y dos acordes, después las de tres y cuatro. Cada can…
Entre 1979 y 1988 aparecen en España sellos, salas, radios y revistas que hasta entonces no existían. Esta unidad va de esa maquinaria, y de la cosa concreta q…
La canción más escuchada del mundo en 2024 se grabó en la casa de un chico de Los Ángeles, no en un estudio. Esta unidad va de lo que eso le hace a las cancion…
*Chain of Fools* no cambia de acorde ni una vez. *Uptown Funk* tiene dos, y dan igual. Esta unidad va de quién hace el trabajo cuando la armonía deja de hacerl…
Hay canciones que reconoces en dos segundos, antes de que cante nadie. Casi siempre lo que has reconocido es una guitarra tocando una frase corta con el sonido…
Casi ninguna canción que escuchas ha sonado nunca entera en una habitación. Esta unidad va de cómo se construye una sala que no existe, y de cuándo la grabació…
Pon una canción en un patio con cincuenta personas y casi todas darán palmas en el mismo sitio. Nadie se lo ha dicho. Esta unidad va de ese sitio, de quién lo …
En los créditos de *Feel It Still*, una canción de 2017, aparecen tres personas que escribieron su melodía en 1961. Esta unidad va de por qué están ahí, y de l…
Ocho unidades ordenadas por lo que cambió en el oído, no por décadas. Cada una aísla un fragmento tocable antes de poner la canción entera, persigue ese mismo …
Casi ninguna canción que escuchas hoy tiene a una persona tocando la batería. Esta unidad va de quién la toca entonces, y de qué cambió el día que dejó de hace…
El repertorio de 4º de ESO para tocar en banda, ordenado por dificultad y no por año: primero las de uno y dos acordes, después las de tres y cuatro. Cada canc…
Dos acordes, tres minutos y un Grammy a la mejor canción de R&B. Todo lo que hace rica esta canción está en el timbre y en la voz, no en la armonía.
Dos acordes en toda la canción y una percusión que no se puede contar con los dedos. «Calm Down» sirve para ver que 4/4 no significa siempre 1-2-3-4.
Un silbido de cuatro compases sostiene una canción entera, y ese silbido no lo inventó OneRepublic: lo tomaron prestado de un grupo sueco de 2006, con los créd…
Veinte países nombrados uno a uno y cuatro acordes que no cambian nunca en tres minutos y medio. Todo el movimiento lo pone la percusión.
Cuatro acordes que no cambian ni una vez en tres minutos y medio, y una voz grabada tan cerca que se le oye respirar. Lo único que se mueve aquí es cuánto apri…
Una canción de 2019 que suena a 1984. El teclado lleva la melodía, la voz llega después, y toda la armonía cabe en cuatro acordes que no cambian nunca.
Cuatro acordes, un bajo que casi nunca cae donde esperas, y una canción de 2017 que suena a 1966. Aquí el bajo no acompaña: manda.
Tres acordes, dos minutos y medio, y una tonalidad en la que la guitarra no tiene ni una sola cuerda al aire. Fácil de escuchar, incómoda de tocar, y por motiv…
Tres acordes que se repiten de principio a fin, y aun así hay una parte que no se repite nunca igual: el bajo. Esta es la canción en la que el bajista de clase…
Dos acordes en cuatro minutos y medio, y ninguno de los dos explica nada de lo que pasa. Lo que hace que esto suene a funk es dónde caen los golpes.
Dos minutos y cuarenta y siete segundos sobre un solo acorde, y aun así no para de moverse. Toda la energía sale del ritmo y de las voces.
Dos pisadas y una palmada. Con eso, y sin un solo instrumento durante casi toda la canción, Queen escribió lo que más suena hoy en los estadios del mundo.
Tres acordes que dan vueltas sin parar y un riff de dos compases que es la canción entera. Lo difícil no es tocarla: es repartirla bien entre cinco personas.
Cuatro acordes que no cambian en cinco minutos, y aun así la canción crece hasta reventar. Todo el trabajo lo hacen las capas, no la armonía.
Libro del alumno de Edgar Willems. Lecturas 1 a 56, del pentagrama sin clave a la escala completa en clave de sol y de fa.
Libro de enlaces. El material vive en Blink Learning bajo la licencia del centro; aquí solo están los enlaces a cada unidad.
Libro de enlaces. El material vive en Blink Learning bajo la licencia del centro; aquí solo están los enlaces a cada unidad.
Los dos episodios de Voice Lessons To The World en los que Justin Stoney y su alumno Noah recorren diez formas de atravesar la muda de la voz sin dejar de cant…
Texturas, circulos de quintas, arpegios y acordes especiales
De cero a crear melodías con enlaces armónicos básicos