Dos acordes en cuatro minutos y medio, y ninguno de los dos explica nada de lo que pasa. Lo que hace que esto suene a funk es dónde caen los golpes.
El videoclip de esta canción está entre los diez vídeos más vistos de la historia de YouTube: más de 5.600 millones de reproducciones en marzo de 2025. La has oído en bodas, en polideportivos y en anuncios sin haberla buscado nunca.
Ahora ábrela por dentro. Dos acordes: Re menor y Sol. Se repiten de principio a fin y no llevan a ningún sitio.
Si la armonía no cambia, el trabajo lo está haciendo otra cosa. Esta canción existe en el temario para demostrar cuál.
Empezó siendo un jam. Bruno Mars y su banda, los Hooligans, tocaban una base suelta durante la gira Moonshine Jungle (2013–2014). En una sesión con Mark Ronson y el productor Jeff Bhasker, Mars se puso a la batería, Bhasker al teclado y Ronson a la guitarra, y decidieron trabajar sobre ella.

Foto: Su-May, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
De ahí salió la primera frase, «This hit, that ice cold / Michelle Pfeiffer, that white gold», y con ella la sensación de tener algo. Lo que no salió fue la canción. Ronson estuvo siete meses con ella y la grabó en seis estudios de Los Ángeles, Londres, Memphis, Nueva York, Toronto y Vancouver.
Por el camino estuvieron meses haciendo un estribillo cantado que acabaron tirando a la basura. Una versión llevaba un corte de rock duro en medio. En algún momento estuvieron a punto de abandonarla entera.
Ronson llegó a desmayarse en una sesión intentando clavar la parte de guitarra. La sacó dos días después en Toronto, tocándola delante de los Hooligans, en la toma 82. La canción completa pasó de las cien tomas antes de darse por terminada.
Pon la canción y cuenta en voz alta: uno, dos, tres, cuatro. Casi nada de lo que oyes cae encima de tus números. Entra justo antes o justo después. A eso se le llama síncopa: el acento va donde no lo esperas.
Para que la síncopa se note hace falta que alguien marque el sitio de verdad. Es la caja de la batería, golpeando en el dos y en el cuatro: el backbeat. Esa rejilla regular es la referencia contra la que mides todo lo demás. Sin ella no habría síncopa, habría desorden.
La guitarra lo enseña mejor que cualquier dibujo. La mano derecha no para nunca: rasguea semicorcheas de principio a fin. La izquierda aprieta y suelta las cuerdas, y es la que decide cuáles de esos rasgueos suenan y cuáles se quedan en un «chac» apagado. Lo que oyes no son los golpes: son los huecos que deja el apagado.
Debajo hay dos acordes y nada más. Re menor y Sol, una vuelta detrás de otra. A esa ida y vuelta sobre dos acordes se le llama vamp. En Do son el segundo y el quinto grado, una progresión ii–V, la misma con la que el jazz prepara la llegada a casa.
Aquí esa llegada no se produce nunca. El Sol no cae jamás en Do, así que el sitio que acaba sonando a reposo es Re menor. La canción se queda dando vueltas a propósito: si la armonía no resuelve, la atención se va entera al ritmo.
El bajo del principio lo cantó alguien que no toca el bajo. Philip Lawrence propuso la línea al terminar un concierto de la gira, el ingeniero Charles Moniz le pidió que la cantara, y ese «doh, doh, doh» de la entrada es esa voz.
Y el estribillo casi no tiene letra. Después de tirar el estribillo cantado, Ronson contó que optaron por dejar solo una frase corta de la sección de vientos, siguiendo el ejemplo de Kool & the Gang. Te acuerdas de la melodía sin recordar ninguna palabra.
Datos duros: armadura sin sostenidos ni bemoles con el reposo en Re menor, 4/4, 115 BPM, 4:30. Forma: intro, estrofa, pre-estribillo, estribillo, estrofa, pre-estribillo, estribillo, puente, estribillo y coda.

Foto: Tore Sætre, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
En 3º de ESO — también se usa en la unidad ¿Cómo sabes por dónde vas en una música que oyes por primera vez?, del libro de teoría e historia.
Dónde se explica — esta canción se estudia en las unidades La sala donde suena esta canción no existe, ¿Por qué no te aburre una canción de un solo acorde?, del libro de historia de la música moderna.
Videoclip oficial
Tutorial de guitarra — GuitarLessons365. Insiste en lo que importa: el apagado pesa tanto como los acordes, y la mano derecha mantiene las semicorcheas sin detenerse.
Tutorial de bajo — Clay's Bass Lessons, con la tablatura en pantalla. Es la línea que canta Philip Lawrence en la grabación.
Tutorial de teclado — Marks Piano (PGN Piano), versión por acordes. Con dos acordes se toca entera.
Tutorial de batería — Liberty Park Music. Empieza por el backbeat y va añadiendo lo demás encima.
El videoclip de esta canción está entre los diez vídeos más vistos de la historia de YouTube: más de 5.600 millones de reproducciones en marzo de 2025. La has oído en bodas, en polideportivos y en anuncios sin haberla buscado nunca.
Ahora ábrela por dentro. Dos acordes: Re menor y Sol. Se repiten de principio a fin y no llevan a ningún sitio.
Si la armonía no cambia, el trabajo lo está haciendo otra cosa. Esta canción existe en el temario para demostrar cuál.
Empezó siendo un jam. Bruno Mars y su banda, los Hooligans, tocaban una base suelta durante la gira Moonshine Jungle (2013–2014). En una sesión con Mark Ronson y el productor Jeff Bhasker, Mars se puso a la batería, Bhasker al teclado y Ronson a la guitarra, y decidieron trabajar sobre ella.

Foto: Su-May, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
De ahí salió la primera frase, «This hit, that ice cold / Michelle Pfeiffer, that white gold», y con ella la sensación de tener algo. Lo que no salió fue la canción. Ronson estuvo siete meses con ella y la grabó en seis estudios de Los Ángeles, Londres, Memphis, Nueva York, Toronto y Vancouver.
Por el camino estuvieron meses haciendo un estribillo cantado que acabaron tirando a la basura. Una versión llevaba un corte de rock duro en medio. En algún momento estuvieron a punto de abandonarla entera.
Ronson llegó a desmayarse en una sesión intentando clavar la parte de guitarra. La sacó dos días después en Toronto, tocándola delante de los Hooligans, en la toma 82. La canción completa pasó de las cien tomas antes de darse por terminada.
Pon la canción y cuenta en voz alta: uno, dos, tres, cuatro. Casi nada de lo que oyes cae encima de tus números. Entra justo antes o justo después. A eso se le llama síncopa: el acento va donde no lo esperas.
Para que la síncopa se note hace falta que alguien marque el sitio de verdad. Es la caja de la batería, golpeando en el dos y en el cuatro: el backbeat. Esa rejilla regular es la referencia contra la que mides todo lo demás. Sin ella no habría síncopa, habría desorden.
La guitarra lo enseña mejor que cualquier dibujo. La mano derecha no para nunca: rasguea semicorcheas de principio a fin. La izquierda aprieta y suelta las cuerdas, y es la que decide cuáles de esos rasgueos suenan y cuáles se quedan en un «chac» apagado. Lo que oyes no son los golpes: son los huecos que deja el apagado.
Debajo hay dos acordes y nada más. Re menor y Sol, una vuelta detrás de otra. A esa ida y vuelta sobre dos acordes se le llama vamp. En Do son el segundo y el quinto grado, una progresión ii–V, la misma con la que el jazz prepara la llegada a casa.
Aquí esa llegada no se produce nunca. El Sol no cae jamás en Do, así que el sitio que acaba sonando a reposo es Re menor. La canción se queda dando vueltas a propósito: si la armonía no resuelve, la atención se va entera al ritmo.
El bajo del principio lo cantó alguien que no toca el bajo. Philip Lawrence propuso la línea al terminar un concierto de la gira, el ingeniero Charles Moniz le pidió que la cantara, y ese «doh, doh, doh» de la entrada es esa voz.
Y el estribillo casi no tiene letra. Después de tirar el estribillo cantado, Ronson contó que optaron por dejar solo una frase corta de la sección de vientos, siguiendo el ejemplo de Kool & the Gang. Te acuerdas de la melodía sin recordar ninguna palabra.
Datos duros: armadura sin sostenidos ni bemoles con el reposo en Re menor, 4/4, 115 BPM, 4:30. Forma: intro, estrofa, pre-estribillo, estribillo, estrofa, pre-estribillo, estribillo, puente, estribillo y coda.

Foto: Tore Sætre, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
En 3º de ESO — también se usa en la unidad ¿Cómo sabes por dónde vas en una música que oyes por primera vez?, del libro de teoría e historia.
Dónde se explica — esta canción se estudia en las unidades La sala donde suena esta canción no existe, ¿Por qué no te aburre una canción de un solo acorde?, del libro de historia de la música moderna.
Videoclip oficial
Tutorial de guitarra — GuitarLessons365. Insiste en lo que importa: el apagado pesa tanto como los acordes, y la mano derecha mantiene las semicorcheas sin detenerse.
Tutorial de bajo — Clay's Bass Lessons, con la tablatura en pantalla. Es la línea que canta Philip Lawrence en la grabación.
Tutorial de teclado — Marks Piano (PGN Piano), versión por acordes. Con dos acordes se toca entera.
Tutorial de batería — Liberty Park Music. Empieza por el backbeat y va añadiendo lo demás encima.
In February 2016 Mars and Ronson played this song at the Super Bowl 50 halftime show, watched by an average of 111.9 million people in the United States alone. Before that it had spent fourteen straight weeks at number one there. You know it whether you chose to or not.
Now open it up. Two chords: D minor and G. They go round and round from start to finish and lead nowhere.
If the harmony never changes, something else is doing the work. That is why this song is on the syllabus.
It started as a jam. Bruno Mars and his band, The Hooligans, had been playing a loose groove on the Moonshine Jungle Tour (2013–2014). In a studio session with Mark Ronson and producer Jeff Bhasker, Mars sat at the drums, Bhasker at the keyboard and Ronson on guitar, and they decided to build on it.

Foto: Su-May, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
That session produced the opening line, "This hit, that ice cold / Michelle Pfeiffer, that white gold", and with it the feeling of having something. What it did not produce was a song. Ronson worked on it for seven months, recording in six studios across Los Angeles, London, Memphis, New York, Toronto and Vancouver.
Along the way they spent months on a sung chorus and then threw it away. One version had a hard rock breakdown in the middle. At one point they nearly abandoned the whole thing.
Ronson passed out during a session trying to nail the guitar part. He got it two days later in Toronto, playing it in front of The Hooligans, on take 82. The track went past a hundred takes before it was finished.
Put the song on and count out loud: one, two, three, four. Almost nothing you hear lands on your numbers. It arrives just before or just after. That is syncopation: the accent goes where you do not expect it.
For syncopation to register, somebody has to hold the ground. That is the snare drum, hitting on two and four: the backbeat. It is the fixed grid you measure everything else against. Without it there is no syncopation, only mess.
The guitar shows this better than any diagram. The right hand never stops: sixteenth notes all the way through. The left hand squeezes and releases the strings, deciding which of those strums sound and which come out as a dead "chuck". What you hear is not the hits — it is the gaps the muting leaves.
Underneath there are two chords and nothing else. D minor and G, round after round. That kind of back-and-forth on two chords is a vamp. In C they are the second and fifth degrees, a ii–V progression, the same one jazz uses to set up the trip home.
Here the trip home never happens. That G never falls onto C, so the chord that ends up feeling like rest is D minor. The song circles on purpose: if the harmony will not resolve, your attention moves entirely to the rhythm.
The bassline at the start was sung by someone who does not play bass. Philip Lawrence came up with it after a show on the tour, engineer Charles Moniz asked him to sing it, and that opening "doh, doh, doh" is his voice.
And the chorus barely has words. After scrapping the sung chorus, Ronson said they kept just a short horn line instead, following the example of Kool & the Gang. You remember the tune without remembering a single lyric there.
Hard facts: key signature with no sharps and no flats, resting on D minor, 4/4, 115 BPM, 4:30. Form: intro, verse, pre-chorus, chorus, verse, pre-chorus, chorus, bridge, chorus and outro.

Foto: Tore Sætre, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
In Year 3 — this song is also used in the unit ¿Cómo sabes por dónde vas en una música que oyes por primera vez?, from the theory and history book.
Where it is explained — this song is studied in the units La sala donde suena esta canción no existe, ¿Por qué no te aburre una canción de un solo acorde?, from the modern music history book.
Official music video
Guitar tutorial — GuitarLessons365. It insists on the thing that matters: the muting counts as much as the chords, and the right hand keeps the sixteenths going.
Bass tutorial — Clay's Bass Lessons, with the tab on screen. This is the line Philip Lawrence sang on the record.
Keyboard tutorial — Marks Piano (PGN Piano), chord version. Two chords and you have the whole song.
Drum tutorial — Liberty Park Music. Starts from the backbeat and stacks the rest on top.