Ocho unidades ordenadas por lo que cambió en el oído, no por décadas. Cada una aísla un fragmento tocable antes de poner la canción entera, persigue ese mismo recurso en el pop de ahora, en la música clásica y en una tradición no europea, y cuenta qué pasaba aquí, en España y en Aragón. Las canciones que las ilustran están en el libro de repertorio, con su chart y su tablatura.