Dos argentinos y dos españoles en Madrid, una canción que nadie quería sacar como sencillo y un arreglo puesto para estropearla que acabó siendo lo que todo el mundo recuerda. Rock con aire de rumba, en tono menor.
Esta canción está en octubre por una razón: comparte bucle con La Bamba, Twist and Shout y Johnny B. Goode. Son tres acordes en las mismas posiciones, el primero, el cuarto y el quinto. La diferencia es que aquí el bucle está en menor, y eso cambia el color de todo: la familia A suena a fiesta; esta suena a fiesta con algo de sombra.
Suena a fiesta, y por eso es fácil pensar que está en mayor. Escúchala con cuidado: el disco está en Sol menor. En clase la subimos un tono, a La menor, que es la tonalidad del ukelele y de los xilófonos: Am, Dm y E7, más un F en la intro.
En el aula sin nada, se canta el estribillo con la segunda voz en terceras y se marca el pulso con el cuerpo. En el aula con ukelele, se toca el bucle Am–E7–Dm–E7 con un rasgueo que tenga algo de rumba. En el aula de música, la banda entera: la batería y el bajo sostienen, y el guitarrista tiene un solo de verdad sobre el bucle.
Si has estado en una boda o en unas fiestas de pueblo, es muy probable que la hayas oído al final de la noche, cuando ya baila todo el mundo. Es de esas canciones que se cantan en grupo sin saber muy bien quién la canta.
La pregunta de esta página es otra: ¿cómo se convierte en un himno una canción que su propia banda casi tira a la basura?
En septiembre de 1990, Andrés Calamaro llegó a Madrid desde Buenos Aires. Traía un teclado y unos novecientos dólares. En Argentina había compuesto para Los Abuelos de la Nada, pero sus discos en solitario no vendían. En Madrid le esperaba un amigo argentino, el guitarrista Ariel Rot, que había triunfado en España con Tequila.
Con dos españoles, Julián Infante a la guitarra y Germán Vilella a la batería, formaron Los Rodríguez. El nombre es un chiste: «estar de Rodríguez» es quedarse solo en casa mientras la pareja está fuera. Calamaro había dejado a su novia en Argentina.

Foto: livepict.com, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons
Este es Ariel Rot en 2007, con una Telecaster. Es el guitarrista solista de la banda y coautor de «Sin documentos».
Su primer disco salió mal: el sello quebró a los pocos días. Los cuatro rondaban los treinta años y necesitaban dinero. En la primavera de 1993 grabaron el segundo en un estudio de Madrid, en un mes justo. Las discográficas habían rechazado la maqueta una y otra vez.
Esta vez funcionó. «Sin documentos» fue la primera canción del disco que sonó en todas las radios, y la banda pasó a ser una de las grandes del rock en castellano.
Un acorde que tira hacia casa. Escucha el estribillo y fíjate en el acorde que llega justo antes de volver al principio. Suena tenso, como una pregunta que pide respuesta. Es el acorde del quinto grado, la dominante. En Sol menor, ese acorde es Re mayor, y tiene una nota que no está en la escala menor normal: fa sostenido. Esa nota está a medio tono de sol, y por eso empuja tanto hacia casa. Cuando una escala menor sube esa nota, se llama escala menor armónica. Es también el sonido que asociamos al flamenco.
Los mismos tres grados, otro color. La estrofa da vueltas a cuatro acordes: Gm, D7, Cm, D7. Si cuentas los grados, son el primero, el quinto y el cuarto. Son las mismas posiciones que en La Bamba, pero en tonalidad menor. Por eso la reconoces como de la misma familia y, a la vez, suena más seria.
Rock con aire de rumba. El pulso va a unos 96 golpes por minuto, pero la guitarra rítmica rasguea mucho más deprisa, con acentos que recuerdan a la rumba. Los Rodríguez mezclaban el rock de los Rolling Stones con la rumba y el flamenco que oían en Madrid. Aquí se oyen las dos cosas a la vez: batería de rock debajo, rasgueo de rumba encima.
El arreglo que no tenía que estar. Según contó años después el batería, nadie en la banda veía esta canción como un éxito. Germán Vilella le añadió un arreglo para «afearla» y que la descartaran. Ese arreglo abre la canción, y es lo primero que reconoce cualquiera que la oye. Un arreglo es todo lo que se decide sobre una canción además de la melodía y los acordes: quién toca qué, cuándo y cómo.
El solo. Hacia el final, Ariel Rot toca un solo de guitarra eléctrica sobre el mismo bucle. No hay acordes nuevos: lo nuevo es la melodía que inventa encima.
Datos duros: Sol menor en el disco y La menor en clase, 4/4, probablemente 96 pulsos por minuto, 4:47. Estrofa Gm–D7–Cm–D7, puente Cm–D, estribillo Gm–D–Cm–D.
Pon el videoclip. En la intro, antes de que entre la voz, escucha el arreglo que abre la canción. Es el que Vilella metió para estropearla. Decide tú si lo consiguió.
Cuando entre la primera estrofa, marca el pulso con el pie. Ahora fíjate en la guitarra rítmica: rasguea varias veces por cada golpe de tu pie. Ahí está la rumba.
Cuando llegue el puente, los acordes se quedan dando vueltas entre dos, Cm y D. La canción se queda en suspenso, como cogiendo carrerilla. Escucha cómo el estribillo resuelve esa tensión.
En el estribillo, escucha el último acorde de cada vuelta, el D. Cántale encima la nota fa sostenido y nota cómo quiere subir medio tono a sol.
Cuando llegue el solo de guitarra, cuenta los compases. Escucha si Rot repite alguna idea o si cada frase es nueva.
Videoclip oficial — Del canal de Warner Music Spain.
Tutorial de guitarra — Guitarraviva. Acordes y ritmo, en castellano, paso a paso.
El solo de guitarra — DuoMusic Academy. Solo el solo, con la tablatura en pantalla. Es el objetivo del guitarrista de la banda.
Tutorial de ukelele — Fabián Chacón. Versión fácil en La menor, el tono en el que la tocamos en clase.
Tutorial de piano — Alexacho Music. Explica los acordes y la escala menor armónica de Sol, en el tono del disco.
Batería — Profesor Abraham Maturana. Lección de batería de un colegio de Chile, pensada para su repertorio de clase.
Bajo — Mauro Bass Colombia. Cover con la tablatura de bajo en pantalla.
Esta canción está en octubre por una razón: comparte bucle con La Bamba, Twist and Shout y Johnny B. Goode. Son tres acordes en las mismas posiciones, el primero, el cuarto y el quinto. La diferencia es que aquí el bucle está en menor, y eso cambia el color de todo: la familia A suena a fiesta; esta suena a fiesta con algo de sombra.
Suena a fiesta, y por eso es fácil pensar que está en mayor. Escúchala con cuidado: el disco está en Sol menor. En clase la subimos un tono, a La menor, que es la tonalidad del ukelele y de los xilófonos: Am, Dm y E7, más un F en la intro.
En el aula sin nada, se canta el estribillo con la segunda voz en terceras y se marca el pulso con el cuerpo. En el aula con ukelele, se toca el bucle Am–E7–Dm–E7 con un rasgueo que tenga algo de rumba. En el aula de música, la banda entera: la batería y el bajo sostienen, y el guitarrista tiene un solo de verdad sobre el bucle.
Si has estado en una boda o en unas fiestas de pueblo, es muy probable que la hayas oído al final de la noche, cuando ya baila todo el mundo. Es de esas canciones que se cantan en grupo sin saber muy bien quién la canta.
La pregunta de esta página es otra: ¿cómo se convierte en un himno una canción que su propia banda casi tira a la basura?
En septiembre de 1990, Andrés Calamaro llegó a Madrid desde Buenos Aires. Traía un teclado y unos novecientos dólares. En Argentina había compuesto para Los Abuelos de la Nada, pero sus discos en solitario no vendían. En Madrid le esperaba un amigo argentino, el guitarrista Ariel Rot, que había triunfado en España con Tequila.
Con dos españoles, Julián Infante a la guitarra y Germán Vilella a la batería, formaron Los Rodríguez. El nombre es un chiste: «estar de Rodríguez» es quedarse solo en casa mientras la pareja está fuera. Calamaro había dejado a su novia en Argentina.

Foto: livepict.com, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons
Este es Ariel Rot en 2007, con una Telecaster. Es el guitarrista solista de la banda y coautor de «Sin documentos».
Su primer disco salió mal: el sello quebró a los pocos días. Los cuatro rondaban los treinta años y necesitaban dinero. En la primavera de 1993 grabaron el segundo en un estudio de Madrid, en un mes justo. Las discográficas habían rechazado la maqueta una y otra vez.
Esta vez funcionó. «Sin documentos» fue la primera canción del disco que sonó en todas las radios, y la banda pasó a ser una de las grandes del rock en castellano.
Un acorde que tira hacia casa. Escucha el estribillo y fíjate en el acorde que llega justo antes de volver al principio. Suena tenso, como una pregunta que pide respuesta. Es el acorde del quinto grado, la dominante. En Sol menor, ese acorde es Re mayor, y tiene una nota que no está en la escala menor normal: fa sostenido. Esa nota está a medio tono de sol, y por eso empuja tanto hacia casa. Cuando una escala menor sube esa nota, se llama escala menor armónica. Es también el sonido que asociamos al flamenco.
Los mismos tres grados, otro color. La estrofa da vueltas a cuatro acordes: Gm, D7, Cm, D7. Si cuentas los grados, son el primero, el quinto y el cuarto. Son las mismas posiciones que en La Bamba, pero en tonalidad menor. Por eso la reconoces como de la misma familia y, a la vez, suena más seria.
Rock con aire de rumba. El pulso va a unos 96 golpes por minuto, pero la guitarra rítmica rasguea mucho más deprisa, con acentos que recuerdan a la rumba. Los Rodríguez mezclaban el rock de los Rolling Stones con la rumba y el flamenco que oían en Madrid. Aquí se oyen las dos cosas a la vez: batería de rock debajo, rasgueo de rumba encima.
El arreglo que no tenía que estar. Según contó años después el batería, nadie en la banda veía esta canción como un éxito. Germán Vilella le añadió un arreglo para «afearla» y que la descartaran. Ese arreglo abre la canción, y es lo primero que reconoce cualquiera que la oye. Un arreglo es todo lo que se decide sobre una canción además de la melodía y los acordes: quién toca qué, cuándo y cómo.
El solo. Hacia el final, Ariel Rot toca un solo de guitarra eléctrica sobre el mismo bucle. No hay acordes nuevos: lo nuevo es la melodía que inventa encima.
Datos duros: Sol menor en el disco y La menor en clase, 4/4, probablemente 96 pulsos por minuto, 4:47. Estrofa Gm–D7–Cm–D7, puente Cm–D, estribillo Gm–D–Cm–D.
Pon el videoclip. En la intro, antes de que entre la voz, escucha el arreglo que abre la canción. Es el que Vilella metió para estropearla. Decide tú si lo consiguió.
Cuando entre la primera estrofa, marca el pulso con el pie. Ahora fíjate en la guitarra rítmica: rasguea varias veces por cada golpe de tu pie. Ahí está la rumba.
Cuando llegue el puente, los acordes se quedan dando vueltas entre dos, Cm y D. La canción se queda en suspenso, como cogiendo carrerilla. Escucha cómo el estribillo resuelve esa tensión.
En el estribillo, escucha el último acorde de cada vuelta, el D. Cántale encima la nota fa sostenido y nota cómo quiere subir medio tono a sol.
Cuando llegue el solo de guitarra, cuenta los compases. Escucha si Rot repite alguna idea o si cada frase es nueva.
Videoclip oficial — Del canal de Warner Music Spain.
Tutorial de guitarra — Guitarraviva. Acordes y ritmo, en castellano, paso a paso.
El solo de guitarra — DuoMusic Academy. Solo el solo, con la tablatura en pantalla. Es el objetivo del guitarrista de la banda.
Tutorial de ukelele — Fabián Chacón. Versión fácil en La menor, el tono en el que la tocamos en clase.
Tutorial de piano — Alexacho Music. Explica los acordes y la escala menor armónica de Sol, en el tono del disco.
Batería — Profesor Abraham Maturana. Lección de batería de un colegio de Chile, pensada para su repertorio de clase.
Bajo — Mauro Bass Colombia. Cover con la tablatura de bajo en pantalla.
This song sits in October for a reason: it shares its loop with La Bamba, Twist and Shout and Johnny B. Goode. Three chords in the same positions: the first, the fourth and the fifth. The difference is that here the loop is in minor, and that changes the colour of everything. Family A sounds like a party; this one sounds like a party with a shadow over it.
It sounds like a party, so it is easy to assume it is in a major key. Listen carefully: the record is in G minor. In class we move it up a whole tone to A minor, which is the key of the ukuleles and xylophones: Am, Dm and E7, plus an F in the intro.
In the room with no instruments, we sing the chorus with a second voice a third above and keep the beat with body percussion. In the ukulele room, we play the Am–E7–Dm–E7 loop with a strum that has some rumba in it. In the music room, the whole band: drums and bass hold it down, and the guitarist gets a real solo over the loop.
In Spain this is the song that gets played at the end of weddings and village fiestas, when everyone is already dancing. Most people who sing along could not tell you who the band is.
The question on this page is a different one: how does a song its own band nearly threw away become an anthem?
In September 1990, Andrés Calamaro arrived in Madrid from Buenos Aires with a keyboard and about nine hundred dollars. In Argentina he had written songs for Los Abuelos de la Nada, but his solo records did not sell. In Madrid an Argentinian friend was waiting for him: guitarist Ariel Rot, who had already been successful in Spain with the band Tequila.
With two Spaniards, Julián Infante on guitar and Germán Vilella on drums, they formed Los Rodríguez. The name is a joke. In Spain, "estar de Rodríguez" means staying home alone while your partner is away. Calamaro had left his girlfriend behind in Argentina.

Foto: livepict.com, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons
This is Ariel Rot in 2007, playing a Telecaster. He is the band's lead guitarist and co-wrote "Sin documentos".
Their first album went nowhere: the label went bust a few days after it came out. All four were around thirty and short of money. In spring 1993 they recorded the second album in a Madrid studio in exactly one month. Record labels had turned down the demo again and again.
This time it worked. "Sin documentos" was the first song from the album to be played on every radio station, and the band became one of the big names in Spanish-language rock.
A chord that pulls you home. Listen to the chorus and focus on the chord just before it goes back to the start. It sounds tense, like a question waiting for an answer. That is the chord on the fifth degree, the dominant. In G minor it is D major, and it contains a note that is not in the ordinary minor scale: F sharp. That note is a semitone below G, which is why it pulls so hard towards home. When a minor scale raises that note, it is called the harmonic minor scale. It is also the sound we tend to link with flamenco.
Same three degrees, different colour. The verse goes round four chords: Gm, D7, Cm, D7. Count the degrees and you get the first, the fifth and the fourth: the same positions as La Bamba, but in a minor key. That is why it sounds like part of the same family and, at the same time, more serious.
Rock with a rumba feel. The beat is around 96 per minute, but the rhythm guitar strums much faster, with accents that come from rumba. Los Rodríguez mixed Rolling Stones-style rock with the rumba and flamenco they heard in Madrid. Here you get both at once: rock drums underneath, a rumba strum on top.
The arrangement that was not supposed to be there. Years later the drummer explained that nobody in the band thought this song was a hit. Germán Vilella added an arrangement to make it "ugly" so it would get dropped. That arrangement opens the song, and it is the first thing anyone recognises. An arrangement is everything decided about a song beyond its melody and chords: who plays what, when and how.
The solo. Towards the end, Ariel Rot plays an electric guitar solo over the same loop. No new chords: what is new is the melody he invents on top.
Hard facts: G minor on the record and A minor in class, 4/4, probably 96 beats per minute, 4:47. Verse Gm–D7–Cm–D7, bridge Cm–D, chorus Gm–D–Cm–D.
Play the music video. In the intro, before the voice comes in, listen to the arrangement that opens the song. It is the one Vilella added to spoil it. Decide for yourself whether he succeeded.
When the first verse starts, tap the beat with your foot. Now listen to the rhythm guitar: it strums several times for every tap of your foot. That is the rumba.
When the bridge arrives, the chords keep swinging between just two, Cm and D. The song hangs in the air, as if taking a run-up. Listen to how the chorus releases that tension.
In the chorus, listen to the last chord of each round, the D. Sing an F sharp over it and feel how it wants to rise a semitone to G.
When the guitar solo starts, count the bars. Listen for whether Rot repeats an idea or whether every phrase is new.
Official music video — From the Warner Music Spain channel.
Guitar tutorial — Guitarraviva. Chords and rhythm, step by step, in Spanish.
The guitar solo — DuoMusic Academy. Just the solo, with the tab on screen. This is the band guitarist's goal.
Ukulele tutorial — Fabián Chacón. An easy version in A minor, the key we play it in class.
Piano tutorial — Alexacho Music. Explains the chords and the G harmonic minor scale, in the key of the record.
Drums — Abraham Maturana, a school music teacher in Chile. A drum lesson made for his class repertoire.
Bass — Mauro Bass Colombia. A cover with the bass tab on screen.