Tres acordes que se repiten de principio a fin, y aun así hay una parte que no se repite nunca igual: el bajo. Esta es la canción en la que el bajista de clase descubre que su papel es una melodía.
Esta canción la puede tocar una clase entera el primer día. Son tres acordes, siempre en el mismo orden, en la estrofa y en el estribillo.
Todos menos uno. El bajo no se limita a pisar la nota del acorde: salta, se adelanta al tiempo y, en el momento del gancho, se pone a tocar la misma melodía que canta Dua Lipa. Si tocas el bajo, esta es tu canción, y no es la fácil.
Levitating se escribió y se grabó en un solo día, el 28 de agosto de 2018, en unos estudios de Londres. Fue la primera canción terminada de Future Nostalgia, y la que decidió cómo iba a sonar el resto del disco.
El punto de partida no fue una melodía: fue un aparato. El productor Stephen Kozmeniuk llevaba entre siete y ocho años buscando un Roland VP-330, un sintetizador de finales de los setenta. Lo hizo traer de Tokio a Toronto, lo enchufó, y lo primero que tocó —un sonido de coro sintético— es la línea que abre la canción.
El título del disco explica el plan: Future Nostalgia, nostalgia del futuro. Sonidos de la época del disco de los setenta, producidos con la tecnología de hoy.
No era una idea nueva. Daft Punk había hecho la misma operación en 2013 con Random Access Memories: llamar a músicos de aquella época —entre ellos Nile Rodgers, el guitarrista de Chic— y grabar con ellos. La crítica comparó Levitating precisamente con esos dos, Chic y Daft Punk.

Daft Punk en Berkeley (California), 2007. Foto: Minyoung Choi, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons
El disco iba a salir el 3 de abril de 2020 y se adelantó una semana, al 27 de marzo, porque se había filtrado entero. Salió, entonces, en los primeros días del confinamiento. Dua Lipa dijo en su momento que le preocupaba publicar un disco de baile justo en ese momento.
Lo primero que entra es ese coro sintético del VP-330: voces que no son voces, sostenidas, sin que nadie respire. Coloca la canción en una época antes de que empiece el ritmo.

Un Roland VP-330 Vocoder Plus, el sintetizador de finales de los setenta que abre la canción. Foto: ghostdad, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons
Debajo, la batería hace lo más sencillo que puede hacer: un golpe de bombo en cada uno de los cuatro tiempos, sin fallar uno. Es la base de casi toda la música de discoteca, y tiene nombre propio: four on the floor. Sirve para que se pueda bailar sin contar.
Con la armonía pasa lo mismo de sencillo. Tres acordes menores, siempre en el mismo orden, y el mismo bucle en la estrofa y en el estribillo. Ni un cambio, ni un puente armónico distinto.
Aquí está el reparto de trabajo que hace esta canción. Si la armonía no se mueve y la batería tampoco, alguien tiene que moverse: el bajo.
En vez de quedarse en la nota fundamental del acorde, salta a esa misma nota una octava más arriba y vuelve. Y coloca muchos de esos saltos entre los tiempos en lugar de encima: eso es la síncopa, y es de donde sale la sensación de rebote.
Entre nota y nota mete golpes apagados que no llegan a sonar como notas. Son notas fantasma: no aportan altura, aportan ritmo.
Y en el gancho, cuando entra el «I'm levitating», el bajo deja de acompañar: hace una carrerilla que es exactamente la melodía que está cantando la voz. Durante esos compases hay dos melodías iguales, una arriba y otra abajo.
El detalle que descoloca: esa línea de bajo no la tocó nadie. La programó el productor Stuart Price, imitando lo que haría una persona con un bajo en las manos. Las octavas, las notas fantasma y algún pellizco seco de los que se usan en el slap están puestos a propósito para que suene humana.
Queda un sonido raro más: una voz que parece un teclado. Se consigue con un talk box, un tubo que lleva el sonido de un instrumento hasta la boca del músico, que lo moldea con los labios y la lengua sin cantar. En esta canción lo toca Bosko Kante. Es un truco de la música funk de los setenta, y es el que da el toque de robot.
Datos duros: Si menor, 4/4, 103 BPM, 3:23. Forma: intro, estrofa, estribillo, estrofa, estribillo, puente, estribillo. La voz de Dua Lipa se mueve entre Fa#3 y Si4.
En clase la vais a tocar en La menor: Lam, Mim y Rem, las mismas tres funciones un tono por debajo. Con la cejilla en el traste 2 esas tres posiciones suenan en la tonalidad original del disco. El chart de JamZone va a 110 BPM, un poco más rápido que la grabación.
En 3º de ESO — también se usa en la unidad ¿Quién pagaba por oír una historia cantada?, del libro de teoría e historia.
Dónde se explica — esta canción se estudia en ¿Por qué no te aburre una canción de un solo acorde?, del libro de historia de la música moderna.
Videoclip oficial (versión del disco, animado)
Tutorial de guitarra — Andy Guitar. Tres acordes menores con cejilla en el traste 2, que es justo la versión de clase.
Tutorial de piano — PHianonize. Versión fácil, sin locución, con el teclado en pantalla.
Tutorial de bajo — canal 참치크래커 베이스. Sin locución: construye la línea en siete niveles, de la fundamental sola hasta el slap, con la tablatura en pantalla. Es el que sigue el ejercicio de arriba.
Tutorial de batería — Joe The Drummer. Monta el groove por ingredientes, empezando por el four on the floor, y regala la partitura en PDF.
Análisis: ¿plagió Dua Lipa esta canción? — Adam Neely, en inglés. Revisa las demandas y las canciones anteriores que se le parecen.
Esta canción la puede tocar una clase entera el primer día. Son tres acordes, siempre en el mismo orden, en la estrofa y en el estribillo.
Todos menos uno. El bajo no se limita a pisar la nota del acorde: salta, se adelanta al tiempo y, en el momento del gancho, se pone a tocar la misma melodía que canta Dua Lipa. Si tocas el bajo, esta es tu canción, y no es la fácil.
Levitating se escribió y se grabó en un solo día, el 28 de agosto de 2018, en unos estudios de Londres. Fue la primera canción terminada de Future Nostalgia, y la que decidió cómo iba a sonar el resto del disco.
El punto de partida no fue una melodía: fue un aparato. El productor Stephen Kozmeniuk llevaba entre siete y ocho años buscando un Roland VP-330, un sintetizador de finales de los setenta. Lo hizo traer de Tokio a Toronto, lo enchufó, y lo primero que tocó —un sonido de coro sintético— es la línea que abre la canción.
El título del disco explica el plan: Future Nostalgia, nostalgia del futuro. Sonidos de la época del disco de los setenta, producidos con la tecnología de hoy.
No era una idea nueva. Daft Punk había hecho la misma operación en 2013 con Random Access Memories: llamar a músicos de aquella época —entre ellos Nile Rodgers, el guitarrista de Chic— y grabar con ellos. La crítica comparó Levitating precisamente con esos dos, Chic y Daft Punk.

Daft Punk en Berkeley (California), 2007. Foto: Minyoung Choi, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons
El disco iba a salir el 3 de abril de 2020 y se adelantó una semana, al 27 de marzo, porque se había filtrado entero. Salió, entonces, en los primeros días del confinamiento. Dua Lipa dijo en su momento que le preocupaba publicar un disco de baile justo en ese momento.
Lo primero que entra es ese coro sintético del VP-330: voces que no son voces, sostenidas, sin que nadie respire. Coloca la canción en una época antes de que empiece el ritmo.

Un Roland VP-330 Vocoder Plus, el sintetizador de finales de los setenta que abre la canción. Foto: ghostdad, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons
Debajo, la batería hace lo más sencillo que puede hacer: un golpe de bombo en cada uno de los cuatro tiempos, sin fallar uno. Es la base de casi toda la música de discoteca, y tiene nombre propio: four on the floor. Sirve para que se pueda bailar sin contar.
Con la armonía pasa lo mismo de sencillo. Tres acordes menores, siempre en el mismo orden, y el mismo bucle en la estrofa y en el estribillo. Ni un cambio, ni un puente armónico distinto.
Aquí está el reparto de trabajo que hace esta canción. Si la armonía no se mueve y la batería tampoco, alguien tiene que moverse: el bajo.
En vez de quedarse en la nota fundamental del acorde, salta a esa misma nota una octava más arriba y vuelve. Y coloca muchos de esos saltos entre los tiempos en lugar de encima: eso es la síncopa, y es de donde sale la sensación de rebote.
Entre nota y nota mete golpes apagados que no llegan a sonar como notas. Son notas fantasma: no aportan altura, aportan ritmo.
Y en el gancho, cuando entra el «I'm levitating», el bajo deja de acompañar: hace una carrerilla que es exactamente la melodía que está cantando la voz. Durante esos compases hay dos melodías iguales, una arriba y otra abajo.
El detalle que descoloca: esa línea de bajo no la tocó nadie. La programó el productor Stuart Price, imitando lo que haría una persona con un bajo en las manos. Las octavas, las notas fantasma y algún pellizco seco de los que se usan en el slap están puestos a propósito para que suene humana.
Queda un sonido raro más: una voz que parece un teclado. Se consigue con un talk box, un tubo que lleva el sonido de un instrumento hasta la boca del músico, que lo moldea con los labios y la lengua sin cantar. En esta canción lo toca Bosko Kante. Es un truco de la música funk de los setenta, y es el que da el toque de robot.
Datos duros: Si menor, 4/4, 103 BPM, 3:23. Forma: intro, estrofa, estribillo, estrofa, estribillo, puente, estribillo. La voz de Dua Lipa se mueve entre Fa#3 y Si4.
En clase la vais a tocar en La menor: Lam, Mim y Rem, las mismas tres funciones un tono por debajo. Con la cejilla en el traste 2 esas tres posiciones suenan en la tonalidad original del disco. El chart de JamZone va a 110 BPM, un poco más rápido que la grabación.
En 3º de ESO — también se usa en la unidad ¿Quién pagaba por oír una historia cantada?, del libro de teoría e historia.
Dónde se explica — esta canción se estudia en ¿Por qué no te aburre una canción de un solo acorde?, del libro de historia de la música moderna.
Videoclip oficial (versión del disco, animado)
Tutorial de guitarra — Andy Guitar. Tres acordes menores con cejilla en el traste 2, que es justo la versión de clase.
Tutorial de piano — PHianonize. Versión fácil, sin locución, con el teclado en pantalla.
Tutorial de bajo — canal 참치크래커 베이스. Sin locución: construye la línea en siete niveles, de la fundamental sola hasta el slap, con la tablatura en pantalla. Es el que sigue el ejercicio de arriba.
Tutorial de batería — Joe The Drummer. Monta el groove por ingredientes, empezando por el four on the floor, y regala la partitura en PDF.
Análisis: ¿plagió Dua Lipa esta canción? — Adam Neely, en inglés. Revisa las demandas y las canciones anteriores que se le parecen.
Levitating came out in the last week of March 2020, days into lockdown. A dance record released at the exact moment nobody could go dancing. Billboard went on to name it the number one song of 2021.
So here is the question worth asking: how does a song with three chords and no harmonic surprises hold your attention for three and a half minutes? The answer is not in the chords. It is underneath them.
Levitating was written and recorded in a single day, on 28 August 2018, in a London studio. It was the first finished track of Future Nostalgia, and it settled how the rest of the album would sound.
The starting point was not a tune. It was a machine. Producer Stephen Kozmeniuk had spent seven or eight years hunting for a Roland VP-330, a synthesiser from the late 1970s. He had it shipped from Tokyo to Toronto, plugged it in, and the first thing he played — a synthetic choir sound — is the line that opens the song.
The album title states the plan: Future Nostalgia. Disco sounds from the seventies, built with today's production. The idea was not new. Daft Punk had run the same operation in 2013 on Random Access Memories, bringing in musicians from that era — Nile Rodgers, the guitarist of Chic, among them — to play on the record. Critics compared Levitating to exactly those two: Chic and Daft Punk.

Daft Punk en Berkeley (California), 2007. Foto: Minyoung Choi, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons
The album was due on 3 April 2020 and was moved a week forward, to 27 March, because the whole thing had leaked. Lipa said at the time that she was worried about releasing a dance album in that particular week.
The first thing you hear is that VP-330 choir: voices that are not voices, held with nobody breathing. It puts the song in a decade before the beat even starts.

Un Roland VP-330 Vocoder Plus, el sintetizador de finales de los setenta que abre la canción. Foto: ghostdad, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons
Underneath, the drums do the simplest thing available: a kick on every one of the four beats, never missing one. It is the floor of almost all club music, and it has a name — four on the floor. It lets you dance without counting.
The harmony is just as plain. Three minor chords in the same order every time, and the same loop in the verse and in the chorus. No detour, no new section.
That is where the division of labour in this song shows up. If the harmony does not move and the drums do not move, somebody has to.
Instead of sitting on the root of each chord, the bass jumps to that same note an octave above and back. It puts many of those jumps between the beats rather than on them: that is syncopation, and it is where the bounce comes from.
Between notes it adds muted strokes with no pitch at all. Those are ghost notes: no melody, only rhythm.
Then, on the hook, when the "I'm levitating" line arrives, the bass stops accompanying. It runs a quick figure that is precisely the melody the voice is singing. For those bars there are two identical melodies, one on top and one underneath.
Here is the twist: nobody played that bass line. Producer Stuart Price programmed it, imitating what a person holding a bass would do. The octaves, the ghost notes and the odd slapped note are written in on purpose so that it sounds human.
One more strange sound: a voice that behaves like a keyboard. It is a talk box — a tube that carries an instrument's sound up to the player's mouth, where lips and tongue shape it without singing. Bosko Kante plays it here. It is a 1970s funk trick, and it is the source of the robot edge.
Hard facts: B minor, 4/4, 103 BPM, 3:23. Form: intro, verse, chorus, verse, chorus, bridge, chorus. Lipa's vocal moves between F#3 and B4.
In class you will play it in A minor: Am, Em and Dm, the same three functions one tone lower. With a capo at the 2nd fret those three shapes sound in the album's original key. The JamZone chart runs at 110 BPM, slightly faster than the record.
In Year 3 — this song is also used in the unit ¿Quién pagaba por oír una historia cantada?, from the theory and history book.
Where it is explained — this song is studied in ¿Por qué no te aburre una canción de un solo acorde?, from the modern music history book.
Official music video (album version, animated)
Guitar tutorial — Andy Guitar. Three minor chords with a capo at the 2nd fret, which is exactly the classroom version.
Piano tutorial — PHianonize. Easy version, no talking, keyboard on screen.
Bass tutorial — channel 참치크래커 베이스. No talking: it builds the line in seven stages, from the bare root to slap, with the tab on screen. This is the one the exercise above follows.
Drum tutorial — Joe The Drummer. He assembles the groove ingredient by ingredient, starting with four on the floor, and gives away the sheet as a PDF.
Analysis: did Dua Lipa actually plagiarise this? — Adam Neely. Goes through the lawsuits and the earlier songs it resembles.