Empezó como una balada triste al piano y acabó siendo la canción más vendida del mundo en 2023. Cuatro acordes que caen de quinta en quinta y un bajo que no deja quieto a nadie.
Comparte febrero con Despechá y Bamboleo, y es de la misma familia: el menor latino, la familia D. Sus cuatro acordes, la menor, re menor, sol y do, caben en el ukelele y se repiten casi toda la canción. Os lo decimos claro: el disco tiene alguno más, un mi mayor en el preestribillo y un fa al final del estribillo. En clase tocamos la versión de cuatro acordes; quien ya los domine puede añadir el mi mayor. En el aula sin instrumentos la cantáis con el bombo de la música disco en los pies y preparáis la segunda voz, una tercera en el estribillo. Con ukelele, los cuatro acordes con rasgueo de disco. En el aula de música el bajo tiene trabajo de verdad, y el puente, que va sobre el mismo bucle, es el hueco para el solo.
Pon el estribillo y fíjate en lo que dice: una persona que descubre que no necesita a nadie para comprarse flores, sacarse a bailar o cuidarse. Mucha gente la oyó como una respuesta a otra canción: «When I Was Your Man», de Bruno Mars, en la que él se lamentaba de no haberle regalado flores a su pareja.
Una canción que contesta a otra. La pregunta musical es otra: ¿por qué estos cuatro acordes suenan como si cayeran solos, uno detrás de otro?
Miley Cyrus empezó de niña en la televisión, como Hannah Montana. Desde entonces ha cambiado de estilo varias veces: pop, country, rock.
En enero de 2022 se encerró una semana en un estudio de Hollywood con dos compositores, Gregory Hein y Michael Pollack. Escribían alrededor de un piano. «Flowers» nació así: como una balada lenta y triste, solo con la voz de Cyrus y Pollack tocando un piano eléctrico Rhodes.
Después los productores la aceleraron y le pusieron debajo un ritmo de música disco, un bajo de funk y cuerdas. La misma canción, otro traje.

Foto: Raphael Pour-Hashemi, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
Miley Cyrus en directo en Barcelona, en 2019, cuatro años antes de «Flowers». Su voz es grave y algo rasposa: escucha cómo la aprovecha en las estrofas.
Salió en enero de 2023 y rompió récords: fue la canción más escuchada en una semana en la historia de Spotify, número 1 en Estados Unidos durante ocho semanas y el sencillo más vendido del mundo ese año. En 2024 le dio a Cyrus sus primeros dos Grammy.
Cuatro acordes que caen. El bucle es la menor, re menor, sol, do. Fíjate en la fundamental de cada acorde: la, re, sol, do. Cada una está una quinta por debajo de la anterior. Ese camino se llama círculo de quintas, y el oído lo sigue como si cada acorde empujara al siguiente. Pollack lo dijo así: es una de esas canciones de círculo de quintas en las que la melodía y los acordes se escriben a la vez.
El acorde que tira hacia casa. En el preestribillo aparece un acorde que no estaba: mi mayor. En la menor, el mi mayor es la dominante: el acorde que crea tensión y pide volver a la menor. Por eso, después del preestribillo, el estribillo llega con sensación de llegada.
El pulso de la música disco. El ritmo más típico de la música disco de los setenta pone el bombo en cada pulso: uno, dos, tres, cuatro. Ese bombo constante se llama four-on-the-floor, «cuatro en el suelo». En clase, la batería tocará así. Tu trabajo en la escucha es comprobar cuánto se parece a eso la batería del disco.
El bajo baila. El bajo no se queda en la nota larga de cada acorde: se mueve, como en el funk. Esa melodía grave es la línea de bajo. En una banda de cinco, es el instrumento que hace que esta canción suene a esta canción.
Menor, pero con ganas. La canción está en la menor, pero no suena triste. Lo que le quita la tristeza es el ritmo. Comparad la maqueta de piano lento con el disco: la misma armonía, otra emoción.
Datos duros: la menor, 4/4, 118 pulsos por minuto, 3:20. Las secciones, según Hooktheory: estrofa con preestribillo, estribillo, una salida del estribillo y una parte instrumental.
Pon el videoclip. Marca el pulso con el pie y escucha el bombo de la batería. ¿Suena en los cuatro pulsos, como en la música disco clásica, o solo en algunos? Compáralo en la estrofa y en el estribillo.
En la estrofa, sigue el bajo. Intenta tararearlo. Verás que se mueve mucho más que la voz.
Antes del estribillo, escucha el acorde que crea tensión. Ese es el mi mayor, la dominante. Fíjate en cómo el estribillo lo resuelve.
Cuando termine, pon la versión de Backyard Sessions que está en Recursos. ¿Qué ha cambiado? ¿Qué se ha quedado igual?
Videoclip oficial
Backyard Sessions, para comparar — La misma canción tocada en directo en un jardín. Fíjate en qué instrumentos hay.
Tutorial de guitarra — JustinGuitar. Versión fácil.
Tutorial de ukelele — Ukulaliens. Para tocar encima de la canción.
Tutorial de piano — PHianonize. Versión fácil.
Tutorial de batería — Steve Howard. Lección para aprender el ritmo de la canción.
Tutorial de bajo — Starving Artists Courses. Una lección entera para la línea de bajo.
Comparte febrero con Despechá y Bamboleo, y es de la misma familia: el menor latino, la familia D. Sus cuatro acordes, la menor, re menor, sol y do, caben en el ukelele y se repiten casi toda la canción. Os lo decimos claro: el disco tiene alguno más, un mi mayor en el preestribillo y un fa al final del estribillo. En clase tocamos la versión de cuatro acordes; quien ya los domine puede añadir el mi mayor. En el aula sin instrumentos la cantáis con el bombo de la música disco en los pies y preparáis la segunda voz, una tercera en el estribillo. Con ukelele, los cuatro acordes con rasgueo de disco. En el aula de música el bajo tiene trabajo de verdad, y el puente, que va sobre el mismo bucle, es el hueco para el solo.
Pon el estribillo y fíjate en lo que dice: una persona que descubre que no necesita a nadie para comprarse flores, sacarse a bailar o cuidarse. Mucha gente la oyó como una respuesta a otra canción: «When I Was Your Man», de Bruno Mars, en la que él se lamentaba de no haberle regalado flores a su pareja.
Una canción que contesta a otra. La pregunta musical es otra: ¿por qué estos cuatro acordes suenan como si cayeran solos, uno detrás de otro?
Miley Cyrus empezó de niña en la televisión, como Hannah Montana. Desde entonces ha cambiado de estilo varias veces: pop, country, rock.
En enero de 2022 se encerró una semana en un estudio de Hollywood con dos compositores, Gregory Hein y Michael Pollack. Escribían alrededor de un piano. «Flowers» nació así: como una balada lenta y triste, solo con la voz de Cyrus y Pollack tocando un piano eléctrico Rhodes.
Después los productores la aceleraron y le pusieron debajo un ritmo de música disco, un bajo de funk y cuerdas. La misma canción, otro traje.

Foto: Raphael Pour-Hashemi, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
Miley Cyrus en directo en Barcelona, en 2019, cuatro años antes de «Flowers». Su voz es grave y algo rasposa: escucha cómo la aprovecha en las estrofas.
Salió en enero de 2023 y rompió récords: fue la canción más escuchada en una semana en la historia de Spotify, número 1 en Estados Unidos durante ocho semanas y el sencillo más vendido del mundo ese año. En 2024 le dio a Cyrus sus primeros dos Grammy.
Cuatro acordes que caen. El bucle es la menor, re menor, sol, do. Fíjate en la fundamental de cada acorde: la, re, sol, do. Cada una está una quinta por debajo de la anterior. Ese camino se llama círculo de quintas, y el oído lo sigue como si cada acorde empujara al siguiente. Pollack lo dijo así: es una de esas canciones de círculo de quintas en las que la melodía y los acordes se escriben a la vez.
El acorde que tira hacia casa. En el preestribillo aparece un acorde que no estaba: mi mayor. En la menor, el mi mayor es la dominante: el acorde que crea tensión y pide volver a la menor. Por eso, después del preestribillo, el estribillo llega con sensación de llegada.
El pulso de la música disco. El ritmo más típico de la música disco de los setenta pone el bombo en cada pulso: uno, dos, tres, cuatro. Ese bombo constante se llama four-on-the-floor, «cuatro en el suelo». En clase, la batería tocará así. Tu trabajo en la escucha es comprobar cuánto se parece a eso la batería del disco.
El bajo baila. El bajo no se queda en la nota larga de cada acorde: se mueve, como en el funk. Esa melodía grave es la línea de bajo. En una banda de cinco, es el instrumento que hace que esta canción suene a esta canción.
Menor, pero con ganas. La canción está en la menor, pero no suena triste. Lo que le quita la tristeza es el ritmo. Comparad la maqueta de piano lento con el disco: la misma armonía, otra emoción.
Datos duros: la menor, 4/4, 118 pulsos por minuto, 3:20. Las secciones, según Hooktheory: estrofa con preestribillo, estribillo, una salida del estribillo y una parte instrumental.
Pon el videoclip. Marca el pulso con el pie y escucha el bombo de la batería. ¿Suena en los cuatro pulsos, como en la música disco clásica, o solo en algunos? Compáralo en la estrofa y en el estribillo.
En la estrofa, sigue el bajo. Intenta tararearlo. Verás que se mueve mucho más que la voz.
Antes del estribillo, escucha el acorde que crea tensión. Ese es el mi mayor, la dominante. Fíjate en cómo el estribillo lo resuelve.
Cuando termine, pon la versión de Backyard Sessions que está en Recursos. ¿Qué ha cambiado? ¿Qué se ha quedado igual?
Videoclip oficial
Backyard Sessions, para comparar — La misma canción tocada en directo en un jardín. Fíjate en qué instrumentos hay.
Tutorial de guitarra — JustinGuitar. Versión fácil.
Tutorial de ukelele — Ukulaliens. Para tocar encima de la canción.
Tutorial de piano — PHianonize. Versión fácil.
Tutorial de batería — Steve Howard. Lección para aprender el ritmo de la canción.
Tutorial de bajo — Starving Artists Courses. Una lección entera para la línea de bajo.
It shares February with Despechá and Bamboleo and belongs to the same family: the Latin minor, family D. Its four chords, A minor, D minor, G and C, fit on the ukulele and repeat for almost the whole song. To be straight with you: the record has a couple more, an E major in the pre-chorus and an F at the end of the chorus. In class we play the four-chord version; whoever already has those down can add the E major. In the room with no instruments you sing it with the disco bass drum in your feet and prepare the second voice, a third in the chorus. With ukuleles, the four chords with a disco strum. In the music room the bass has real work to do, and the bridge, which runs over the same loop, is the slot for the solo.
Play the chorus and listen to what it says: someone who finds out they do not need anyone to buy them flowers, take them dancing or look after them. Many people heard it as a reply to another song: Bruno Mars's "When I Was Your Man", in which he regretted never buying his partner flowers.
A song that answers another song. The musical question is different: why do these four chords sound as if they fall into place on their own, one after another?
Miley Cyrus started out as a child on TV, as Hannah Montana. Since then she has changed style several times: pop, country, rock.
In January 2022 she spent a week in a Hollywood studio with two songwriters, Gregory Hein and Michael Pollack. They wrote around a piano. "Flowers" was born that way: as a slow, sad ballad, with just Cyrus's voice and Pollack on a Rhodes electric piano.
Then the producers sped it up and put a disco beat, a funk bass and strings underneath. The same song in different clothes.

Foto: Raphael Pour-Hashemi, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
Miley Cyrus live in Barcelona in 2019, four years before "Flowers". Her voice is low and a little raspy: listen to how she uses it in the verses.
It came out in January 2023 and broke records: the most-streamed song in a single week in Spotify's history, number 1 in the United States for eight weeks, and the best-selling single in the world that year. In 2024 it won Cyrus her first two Grammys.
Four falling chords. The loop is A minor, D minor, G, C. Look at the root of each chord: A, D, G, C. Each one is a fifth below the one before. That path is called the circle of fifths, and the ear follows it as if each chord pushed the next. Pollack put it like this: it is one of those circle-of-fifths songs where the melody and the chords get written together.
The chord that pulls you home. In the pre-chorus a chord appears that was not there before: E major. In A minor, E major is the dominant: the chord that builds tension and asks to go back to A minor. That is why, after the pre-chorus, the chorus feels like an arrival.
The disco pulse. The most typical 1970s disco beat puts the bass drum on every beat: one, two, three, four. That steady kick is called four-on-the-floor. In class, the drums will play it that way. Your job in the listening is to check how close the record's drums are to that.
The bass dances. The bass does not just hold the long root of each chord: it moves, as in funk. That low melody is the bass line. In a five-piece band, it is the instrument that makes this song sound like this song.
Minor, but eager. The song is in A minor, but it does not sound sad. What takes the sadness away is the rhythm. Compare the slow piano demo with the record: the same harmony, a different emotion.
Hard facts: A minor, 4/4, 118 beats per minute, 3:20. The sections, according to Hooktheory: verse with pre-chorus, chorus, a chorus lead-out and an instrumental part.
Play the music video. Tap the beat with your foot and listen to the bass drum. Does it hit all four beats, as in classic disco, or only some? Compare the verse and the chorus.
In the verse, follow the bass. Try humming it. You will notice it moves far more than the voice.
Before the chorus, listen for the chord that builds tension. That is E major, the dominant. Notice how the chorus resolves it.
When it ends, play the Backyard Sessions version in Resources. What has changed? What has stayed the same?
Official music video
Backyard Sessions, to compare — The same song played live in a back garden. Notice which instruments are there.
Guitar tutorial — JustinGuitar. An easy version.
Ukulele tutorial — Ukulaliens. To play along with the song.
Piano tutorial — PHianonize. An easy version.
Drum tutorial — Steve Howard. A lesson to learn the song's beat.
Bass tutorial — Starving Artists Courses. A full lesson on the bass line.