Una balada de piano que empieza con un coche arrancando y termina a gritos. Tres acordes para el verso, cuatro para el estribillo y una lección de cómo se pasa…
Un éxito de 2010 cantado por un chico de 15 años, sobre cuatro acordes que ya se cantaban en los años cincuenta. La historia de la música cabe en un bucle.
La misma cantante de drivers license, cuatro meses después, con la batería a tope. Un verso en menor que suena a enfado contenido y un estribillo en mayor que …
Una canción que empieza con cuatro notas de marimba y no las suelta en cuatro minutos. Las mismas cuatro notas que puedes tocar en el xilófono del aula.
Dos minutos y veintiún segundos sin un respiro: un riff de sintetizador que sube, una batería que no para y un estribillo para cantar a pleno pulmón. Cuatro ac…
Una voz, una guitarra y un rasgueo que suena casi a percusión. La escribió Ed Sheeran, la cantó Justin Bieber y se convirtió en la canción de ukelele de toda u…
Dos acordes durante cuatro minutos y nadie se aburre. Un cha-cha-chá de Nueva York que una banda de rock de San Francisco convirtió en otra cosa, y el sitio do…
Una banda de gitanos franceses que canta en castellano, una canción hecha con trozos de otras dos y una guitarra que hace a la vez de armonía y de percusión. E…
Empezó como una balada triste al piano y acabó siendo la canción más vendida del mundo en 2023. Cuatro acordes que caen de quinta en quinta y un bajo que no de…
Dos acordes de piano que van y vienen, un ritmo que viene del Caribe y una canción que el público eligió nombrar. Con ella la banda aprende que la percusión ta…
Un piano que se repite, una batería que empuja y una voz que pasa del murmullo al grito. El bucle es el de Save Tonight; el estilo, todo lo contrario.
Cuatro acordes, una guitarra acústica y una despedida. Es la canción con la que la banda aprende a tocar entera, sin parar, un mismo bucle a 120.
Un incendio en un casino suizo, un lago lleno de humo y cuatro notas. Con ellas aprende casi todo el mundo a tocar la guitarra eléctrica, y con ellas vuestra b…
Siete notas que parecen de bajo y no lo son. Las cantan los estadios de medio mundo sin saber de quién son, y con ellas la banda de clase cierra el primer trim…
Tres acordes de piano, una voz que pide que no te vayas y un coro de iglesia que en realidad es una sola persona grabada veinte veces. Así se construye un estr…
Tres acordes, una guitarra que repite una sola nota y una banda que va entrando poco a poco. Es la canción que más ha sonado en la radio británica en lo que va…
Parece una canción de amor y es una canción de vigilancia. Cuatro acordes de los años cincuenta, un bajo que no para de caminar y un riff de guitarra que todos…
Una canción de rock de los ochenta que esconde el estribillo hasta el último minuto. Un riff de piano, un bajo que no para y un solo de guitarra: todo lo que n…
Dos argentinos y dos españoles en Madrid, una canción que nadie quería sacar como sencillo y un arreglo puesto para estropearla que acabó siendo lo que todo el…
La canción que inventó la historia del chaval que solo tiene una guitarra y llega a estrella. Tres acordes, doce compases y un riff que lleva casi setenta años…
Tres acordes, una voz rota y un coro que contesta a cada frase. Los Beatles la grabaron en una sola toma, al final de un día entero en el estudio.
Una canción argentina sobre no rendirse, con un estribillo que canta todo el mundo. Cuatro acordes en clase y un final de curso que sube.
La canción del Mundial que ganó España. Un estribillo que viene de Camerún, cuatro acordes que ya conoces y un estadio entero respondiendo a la vez.
Tres acordes, un ritmo de pisotones y unos saxos que se repiten sin parar. Una canción para quitarse de encima lo que dicen los demás.
Una canción en castellano, de un cantante de Barcelona, que fue número 1 en Italia antes que en España. Cuatro acordes y un nombre que canta la clase entera.
La canción de La casa de papel tiene más de cien años de historia. Tres acordes, un estribillo que se queda pegado y una pregunta: ¿quién la escribió?
Una canción casi vacía: un bajo, unos chasquidos y una voz que susurra. Con tan poco, Billie Eilish y su hermano llegaron al número 1 en Estados Unidos.
Una canción pequeña para una película enorme: una voz, un piano y una pregunta. Con ella, Billie Eilish ganó su segundo Óscar con 22 años.
Una canción que se ríe de sí misma: «el problema soy yo». Debajo, los cuatro acordes de siempre, pero empezando por otro sitio.
La canción de ukelele de una generación: tres acordes, un rasgueo rápido y una letra que corre. La escribió un exjugador de fútbol australiano.
La primera canción de Billie Eilish la escribió su hermano, la grabaron en casa y la subieron a internet para una clase de baile. Al día siguiente la estaba es…
Una canción de Sudáfrica que se canta andando. Una frase, tres acordes y una pregunta que siempre tiene respuesta.
Una canción sobre ayudarse entre amigos, hecha con la escala más sencilla del mundo: do, re, mi, fa. Subir y bajar, como una escalera.
Romeo y Julieta con banjo y violín, y con final feliz. Cuatro acordes que vas a reconocer en medio pop, y un último estribillo que sube de golpe.
Tres acordes, una guitarra que golpea a contratiempo y un mensaje que cabe en una frase: todo va a ir bien. Es la canción más conocida del reggae.
Una canción sobre la amistad, con una guitarra, unos bongos y cinco acordes. Es la primera del curso porque se canta entera desde el primer día.
Una lista de cosas que le gustan, tres acordes que no cambian nunca y una guitarra que toca justo entre los golpes. Con esa receta, Manu Chao fue número 1 en E…
Una canción de 1988 que en la primavera de 2020 sonó cada tarde a las ocho en los balcones de toda España. Una estrofa en menor, un estribillo que se enciende …
Una balada de piano que se canta casi entera en voz baja, hasta que el estribillo salta hacia arriba. Cuatro acordes, una voz que se rompe a propósito y un cor…
Una canción de siete minutos en la que la mitad es un coro repitiendo lo mismo. Tres acordes, cuatro minutos y un estadio entero cantando: así se construye un …
Una canción de insomnio con un ritmo que se toca con los pies y las manos. Cuatro acordes que ya conoces, colocados en otro orden.
Una canción de 1986 que se canta en cada fiesta del Orgullo desde hace décadas. Debajo, una cadena de acordes que baja como una escalera y una batería que no d…
La única canción de Amaral que llegó al número 1 de los sencillos en España. Una estrofa en mayor, un estribillo que se oscurece sin cambiar de notas y una mel…
Un cantante de Madrid, un compositor cubano y un dúo de La Habana. Juntos hicieron el baile del verano de 2014, con los mismos cuatro acordes que una canción d…
Una canción en francés de un cantante argelino que acabó convertida en la salsa más premiada de 2013. Cuatro acordes, un piano que no para y un estribillo que …
La canción en castellano más escuchada de la historia de YouTube empezó como una cumbia tocada con una guitarra. Su secreto es un ritmo que puedes hacer con lo…
Una canción de dos minutos y medio escrita para una escena de una película del Oeste. Dos estrofas cortas, cuatro acordes y un estribillo que repite la misma f…
Un himno lento que parece de iglesia y no lo es. Cuatro acordes, una frase corta que se repite y un piano que lo sostiene todo: la canción perfecta para aprend…
Tres acordes, un bajo de tres notas y una batería que lo es todo. Una canción de estadio sobre convertir el dolor en fuerza.
Una canción de rock irlandesa con cuatro acordes, una melodía que cabe en cinco notas y una guitarra que ruge. Dolores O'Riordan la escribió en 1994 para conta…
Una canción de Zaragoza sobre los amigos de siempre, con los mismos cuatro acordes que media lista de éxitos. En el ukelele salen con Do, Sol, La menor y Fa.
Una canción de los Beatles en la que ningún Beatle toca nada. Solo voces y ocho instrumentos de cuerda, y en clase la tocas con dos acordes.
Tres acordes que se repiten de principio a fin y una canción que ya tenía siglos cuando se grabó. Con Do, Fa y Sol en el ukelele ya puedes tocarla entera.
Un libro de vídeos para aprender percusión corporal con el cuerpo, con un bolígrafo y con las canciones que ya tocamos en clase. Seis capítulos: los fundamento…
Una canción de 2019 que se apoya en ocho acordes escritos hace más de trescientos años. Maroon 5 la hizo para recordar a un amigo, y la construyó sobre el Cano…
Dos acordes de principio a fin, una guitarra acústica y una percusión tocada a mano. Adele, la de las baladas de piano, grabó en 2015 una canción para bailar c…
El repertorio de 1º de ESO para escuchar, cantar y tocar en grupo. Cada canción trae su artículo, su videoclip, sus tutoriales por instrumento y, cuando existe…
El repertorio de 3.º de ESO para tocar en banda, ordenado por dificultad y no por año: primero las de uno y dos acordes, después las de tres y cuatro. Cada can…
Cuatro acordes que bajan uno detrás de otro, como una escalera, y una canción entera montada sobre una discusión: uno echa a alguien de casa y las coristas le …
Ocho unidades ordenadas por lo que cambió en el oído, no por décadas. Cada una aísla un fragmento tocable antes de poner la canción entera, persigue ese mismo …
El repertorio de 4º de ESO para tocar en banda, ordenado por dificultad y no por año: primero las de uno y dos acordes, después las de tres y cuatro. Cada canc…
Dos acordes en toda la canción y una percusión que no se puede contar con los dedos. «Calm Down» sirve para ver que 4/4 no significa siempre 1-2-3-4.
Libro del alumno de Edgar Willems. Lecturas 1 a 56, del pentagrama sin clave a la escala completa en clave de sol y de fa.
Libro de enlaces. El material vive en Blink Learning bajo la licencia del centro; aquí solo están los enlaces a cada unidad.
Libro de enlaces. El material vive en Blink Learning bajo la licencia del centro; aquí solo están los enlaces a cada unidad.
Los dos episodios de Voice Lessons To The World en los que Justin Stoney y su alumno Noah recorren diez formas de atravesar la muda de la voz sin dejar de cant…
Texturas, circulos de quintas, arpegios y acordes especiales
De cero a crear melodías con enlaces armónicos básicos