Un cantante de Madrid, un compositor cubano y un dúo de La Habana. Juntos hicieron el baile del verano de 2014, con los mismos cuatro acordes que una canción de rock irlandesa.
«Bailando» es el ancla de febrero, y está aquí por una razón muy concreta: tiene los mismos acordes que «Zombie», la canción con la que empezaste el curso. Mi menor, do, sol y re, en el mismo orden y en el mismo tono. Lo que cambia es todo lo demás: el ritmo, los instrumentos y el idioma. Así compruebas con tus propios oídos que una progresión no es una canción, y que el mismo bucle sirve para el rock y para el pop latino. Es también una de las canciones en castellano del libro, y su estribillo tiene un ámbito corto, bueno para voces en muda. En el aula sin nada se canta con la clave en palmas; en el aula de ukeleles, con los cuatro acordes de «Zombie»; y en el aula de música, con batería, teclado picado y guitarra española. Un aviso honesto: en el estribillo, el disco mete un quinto acorde, la menor. La versión de clase se queda con los cuatro de siempre; quien quiera, lo añade, porque en ukelele se toca con un solo dedo.
Toca en el ukelele los acordes de «Zombie», mi menor, do, sol, re, pero ahora con un rasgueo alegre y rápido. Sin cambiar ni una nota, ya estás tocando «Bailando».
La pregunta de esta página es: si los acordes son los mismos, ¿qué hace que una canción suene a rabia y la otra a fiesta?
Enrique Iglesias nació en Madrid y se crió en Miami. Canta en castellano y en inglés desde los años noventa. En 2014 preparaba su décimo disco, Sex and Love.
La canción no es solo suya. La escribió con Descemer Bueno, un compositor cubano, y con Gente de Zona, un dúo de La Habana que mezcla el reguetón con la música cubana. Al principio a Iglesias no le gustaba y no quería grabarla. Después dijo que era de sus favoritas del disco.

Foto: Mariadelamora, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
Gente de Zona y Enrique Iglesias en concierto en la República Dominicana, en 2016. En la pantalla, gente bailando: la canción hace lo que dice su título.
Hay varias versiones: la original en castellano, otra con el jamaicano Sean Paul en inglés, y dos en portugués. Esta página habla de la original.
Fue número 1 en España. En la lista latina de Estados Unidos estuvo 41 semanas seguidas en el número 1: un récord que solo batió, tres años después, otra canción de este libro, «Despacito». Ganó tres Grammy Latinos, entre ellos el de Canción del Año.
Los acordes de «Zombie». La estrofa gira sobre mi menor, do, sol y re, en bucle. Es exactamente el bucle armónico de «Zombie», en el mismo tono. Si los dos te suenan tan distintos, es porque una canción no es solo sus acordes: es también su ritmo, sus instrumentos y su voz.
La clave. La música cubana tiene un esqueleto rítmico: un patrón de cinco golpes que se repite cada dos compases, con huecos desiguales, tres golpes en una mitad y dos en la otra. Se llama clave. En la banda de clase la toca la batería encima de este bucle, y encaja con el disco.
Una guitarra española. Por encima suena una guitarra española con aire flamenco. Es lo que hace que la canción tenga un pie en España y otro en Cuba. En la banda, la guitarra española rasguea al estilo flamenco.
Un estribillo que cabe en la voz. La melodía del estribillo se mueve poco: tiene un ámbito corto. Por eso la puede cantar toda la clase, aunque las voces estén cambiando. La palabra del título es el sitio donde la segunda voz canta una tercera por encima: la misma melodía, tres notas más arriba.
El quinto acorde. En el estribillo, el disco añade un acorde nuevo: la menor. La vuelta pasa a ser la menor, do, mi menor, re. En clase podéis tocar el estribillo con los cuatro acordes de siempre; si queréis sonar como el disco, añadid el la menor.
Datos duros: Mi menor, 4/4, 91 pulsos por minuto, 4:03. La forma: estrofas y estribillos que se alternan sobre el mismo bucle.
Pon el videoclip. En el arranque, antes de la voz, escucha la guitarra. ¿Te recuerda a alguna música que conozcas de aquí?
En la primera estrofa, toca o canta por dentro los acordes de «Zombie». Comprueba que encajan.
Cuando llega el estribillo, toca la clave con palmas encima del disco: los cinco golpes. Si se te escapa, empieza solo por los tres primeros.
En el estribillo, escucha cuándo cambian los acordes. Hay un momento en el que aparece uno que no estaba en la estrofa: es el la menor.
Al final, pon diez segundos de «Zombie» justo después. Mismos acordes. ¿Qué ha cambiado?
Videoclip oficial — Rodado en Santo Domingo y en La Habana, con el Ballet Lizt Alfonso.
Tutorial de ukelele — UkeDan, en castellano. Acordes y rasgueo.
Tutorial de guitarra — Guitarraviva, en castellano. Versión fácil para guitarra acústica.
Tutorial de piano — Peter PlutaX. Versión fácil.
Batería — Charlie Taracena. La batería de la canción entera, para copiarla.
«Bailando» es el ancla de febrero, y está aquí por una razón muy concreta: tiene los mismos acordes que «Zombie», la canción con la que empezaste el curso. Mi menor, do, sol y re, en el mismo orden y en el mismo tono. Lo que cambia es todo lo demás: el ritmo, los instrumentos y el idioma. Así compruebas con tus propios oídos que una progresión no es una canción, y que el mismo bucle sirve para el rock y para el pop latino. Es también una de las canciones en castellano del libro, y su estribillo tiene un ámbito corto, bueno para voces en muda. En el aula sin nada se canta con la clave en palmas; en el aula de ukeleles, con los cuatro acordes de «Zombie»; y en el aula de música, con batería, teclado picado y guitarra española. Un aviso honesto: en el estribillo, el disco mete un quinto acorde, la menor. La versión de clase se queda con los cuatro de siempre; quien quiera, lo añade, porque en ukelele se toca con un solo dedo.
Toca en el ukelele los acordes de «Zombie», mi menor, do, sol, re, pero ahora con un rasgueo alegre y rápido. Sin cambiar ni una nota, ya estás tocando «Bailando».
La pregunta de esta página es: si los acordes son los mismos, ¿qué hace que una canción suene a rabia y la otra a fiesta?
Enrique Iglesias nació en Madrid y se crió en Miami. Canta en castellano y en inglés desde los años noventa. En 2014 preparaba su décimo disco, Sex and Love.
La canción no es solo suya. La escribió con Descemer Bueno, un compositor cubano, y con Gente de Zona, un dúo de La Habana que mezcla el reguetón con la música cubana. Al principio a Iglesias no le gustaba y no quería grabarla. Después dijo que era de sus favoritas del disco.

Foto: Mariadelamora, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
Gente de Zona y Enrique Iglesias en concierto en la República Dominicana, en 2016. En la pantalla, gente bailando: la canción hace lo que dice su título.
Hay varias versiones: la original en castellano, otra con el jamaicano Sean Paul en inglés, y dos en portugués. Esta página habla de la original.
Fue número 1 en España. En la lista latina de Estados Unidos estuvo 41 semanas seguidas en el número 1: un récord que solo batió, tres años después, otra canción de este libro, «Despacito». Ganó tres Grammy Latinos, entre ellos el de Canción del Año.
Los acordes de «Zombie». La estrofa gira sobre mi menor, do, sol y re, en bucle. Es exactamente el bucle armónico de «Zombie», en el mismo tono. Si los dos te suenan tan distintos, es porque una canción no es solo sus acordes: es también su ritmo, sus instrumentos y su voz.
La clave. La música cubana tiene un esqueleto rítmico: un patrón de cinco golpes que se repite cada dos compases, con huecos desiguales, tres golpes en una mitad y dos en la otra. Se llama clave. En la banda de clase la toca la batería encima de este bucle, y encaja con el disco.
Una guitarra española. Por encima suena una guitarra española con aire flamenco. Es lo que hace que la canción tenga un pie en España y otro en Cuba. En la banda, la guitarra española rasguea al estilo flamenco.
Un estribillo que cabe en la voz. La melodía del estribillo se mueve poco: tiene un ámbito corto. Por eso la puede cantar toda la clase, aunque las voces estén cambiando. La palabra del título es el sitio donde la segunda voz canta una tercera por encima: la misma melodía, tres notas más arriba.
El quinto acorde. En el estribillo, el disco añade un acorde nuevo: la menor. La vuelta pasa a ser la menor, do, mi menor, re. En clase podéis tocar el estribillo con los cuatro acordes de siempre; si queréis sonar como el disco, añadid el la menor.
Datos duros: Mi menor, 4/4, 91 pulsos por minuto, 4:03. La forma: estrofas y estribillos que se alternan sobre el mismo bucle.
Pon el videoclip. En el arranque, antes de la voz, escucha la guitarra. ¿Te recuerda a alguna música que conozcas de aquí?
En la primera estrofa, toca o canta por dentro los acordes de «Zombie». Comprueba que encajan.
Cuando llega el estribillo, toca la clave con palmas encima del disco: los cinco golpes. Si se te escapa, empieza solo por los tres primeros.
En el estribillo, escucha cuándo cambian los acordes. Hay un momento en el que aparece uno que no estaba en la estrofa: es el la menor.
Al final, pon diez segundos de «Zombie» justo después. Mismos acordes. ¿Qué ha cambiado?
Videoclip oficial — Rodado en Santo Domingo y en La Habana, con el Ballet Lizt Alfonso.
Tutorial de ukelele — UkeDan, en castellano. Acordes y rasgueo.
Tutorial de guitarra — Guitarraviva, en castellano. Versión fácil para guitarra acústica.
Tutorial de piano — Peter PlutaX. Versión fácil.
Batería — Charlie Taracena. La batería de la canción entera, para copiarla.
"Bailando" is February's anchor song, and it is here for one precise reason: it has the same chords as "Zombie", the song you started the year with. E minor, C, G and D, in the same order and in the same key. What changes is everything else: the rhythm, the instruments and the language. That way you hear for yourself that a chord progression is not a song, and that the same loop works for rock and for Latin pop. It is also one of the Spanish-language songs in the book, and its chorus has a short range, good for breaking voices. In the room with no instruments it is sung with the clave in claps; in the ukulele room, with the four "Zombie" chords; and in the music room, with drums, staccato keyboard and Spanish guitar. A fair warning: in the chorus the record adds a fifth chord, A minor. The class version keeps the usual four; anyone who wants can add it, because on ukulele it takes just one finger.
Play the "Zombie" chords on the ukulele, E minor, C, G, D, but this time with a fast, cheerful strum. Without changing a single note, you are now playing "Bailando".
The question on this page is: if the chords are the same, what makes one song sound angry and the other sound like a party?
Enrique Iglesias was born in Madrid and grew up in Miami. He has sung in Spanish and in English since the 1990s. In 2014 he was working on his tenth album, Sex and Love.
The song is not only his. He wrote it with Descemer Bueno, a Cuban songwriter, and with Gente de Zona, a duo from Havana who mix reggaeton with Cuban music. At first Iglesias did not like it and did not want to record it. Later he said it was one of his favourites on the album.

Foto: Mariadelamora, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
Gente de Zona and Enrique Iglesias in concert in the Dominican Republic, in 2016. On the screen, people dancing: the song does what its title says.
There are several versions: the Spanish original, one with the Jamaican singer Sean Paul in English, and two in Portuguese. This page is about the original.
It was number 1 in Spain. On the US Latin chart it spent 41 weeks in a row at number 1: a record broken only three years later by another song in this book, "Despacito". It won three Latin Grammys, including Song of the Year.
The "Zombie" chords. The verse turns on E minor, C, G and D, in a loop. It is exactly the chord loop of "Zombie", in the same key. If the two sound so different to you, it is because a song is not just its chords: it is also its rhythm, its instruments and its voice.
The clave. Cuban music has a rhythmic backbone: a five-hit pattern that repeats every two bars, with uneven gaps, three hits in one half and two in the other. It is called the clave. In our class band the drums play it over this loop, and it fits the record.
A Spanish guitar. On top there is a Spanish guitar with a flamenco feel. That is what gives the song one foot in Spain and the other in Cuba. In the band, the Spanish guitar strums flamenco-style.
A chorus that fits your voice. The chorus melody moves very little: it has a short range. That is why the whole class can sing it, even with changing voices. The title word is where the second voice sings a third above: the same melody, three notes higher.
The fifth chord. In the chorus, the record adds a new chord: A minor. The loop becomes A minor, C, E minor, D. In class you can play the chorus with the usual four chords; if you want to sound like the record, add the A minor.
Hard facts: E minor, 4/4, 91 beats per minute, 4:03. The form: verses and choruses taking turns over the same loop.
Play the music video. In the opening, before the voice, listen to the guitar. Does it remind you of any music from Spain?
In the first verse, play or think the "Zombie" chords. Check that they fit.
When the chorus arrives, clap the clave over the record: all five hits. If you lose it, start with just the first three.
In the chorus, listen for when the chords change. At one point a chord appears that was not in the verse: that is the A minor.
At the end, play ten seconds of "Zombie" straight after. Same chords. What has changed?
Official music video — Filmed in Santo Domingo and Havana, with Ballet Lizt Alfonso.
Ukulele tutorial — UkeDan, in Spanish. Chords and strumming.
Guitar tutorial — Guitarraviva, in Spanish. An easy version for acoustic guitar.
Piano tutorial — Peter PlutaX. Easy version.
Drums — Charlie Taracena. The drum part for the whole song, to copy.