Una balada de piano que empieza con un coche arrancando y termina a gritos. Tres acordes para el verso, cuatro para el estribillo y una lección de cómo se pasa…
Un éxito de 2010 cantado por un chico de 15 años, sobre cuatro acordes que ya se cantaban en los años cincuenta. La historia de la música cabe en un bucle.
Una canción que empieza con cuatro notas de marimba y no las suelta en cuatro minutos. Las mismas cuatro notas que puedes tocar en el xilófono del aula.
Dos minutos y veintiún segundos sin un respiro: un riff de sintetizador que sube, una batería que no para y un estribillo para cantar a pleno pulmón. Cuatro ac…
Una voz, una guitarra y un rasgueo que suena casi a percusión. La escribió Ed Sheeran, la cantó Justin Bieber y se convirtió en la canción de ukelele de toda u…
Empezó como una balada triste al piano y acabó siendo la canción más vendida del mundo en 2023. Cuatro acordes que caen de quinta en quinta y un bajo que no de…
Tres acordes de piano, una voz que pide que no te vayas y un coro de iglesia que en realidad es una sola persona grabada veinte veces. Así se construye un estr…
Tres acordes, una guitarra que repite una sola nota y una banda que va entrando poco a poco. Es la canción que más ha sonado en la radio británica en lo que va…
La canción del Mundial que ganó España. Un estribillo que viene de Camerún, cuatro acordes que ya conoces y un estadio entero respondiendo a la vez.
Tres acordes, un ritmo de pisotones y unos saxos que se repiten sin parar. Una canción para quitarse de encima lo que dicen los demás.
Una canción en castellano, de un cantante de Barcelona, que fue número 1 en Italia antes que en España. Cuatro acordes y un nombre que canta la clase entera.
Una canción casi vacía: un bajo, unos chasquidos y una voz que susurra. Con tan poco, Billie Eilish y su hermano llegaron al número 1 en Estados Unidos.
Una canción pequeña para una película enorme: una voz, un piano y una pregunta. Con ella, Billie Eilish ganó su segundo Óscar con 22 años.
Una canción que se ríe de sí misma: «el problema soy yo». Debajo, los cuatro acordes de siempre, pero empezando por otro sitio.
La primera canción de Billie Eilish la escribió su hermano, la grabaron en casa y la subieron a internet para una clase de baile. Al día siguiente la estaba es…
Romeo y Julieta con banjo y violín, y con final feliz. Cuatro acordes que vas a reconocer en medio pop, y un último estribillo que sube de golpe.
Una canción sobre la amistad, con una guitarra, unos bongos y cinco acordes. Es la primera del curso porque se canta entera desde el primer día.
Una canción de 1988 que en la primavera de 2020 sonó cada tarde a las ocho en los balcones de toda España. Una estrofa en menor, un estribillo que se enciende …
Una balada de piano que se canta casi entera en voz baja, hasta que el estribillo salta hacia arriba. Cuatro acordes, una voz que se rompe a propósito y un cor…
Una canción de 1986 que se canta en cada fiesta del Orgullo desde hace décadas. Debajo, una cadena de acordes que baja como una escalera y una batería que no d…
Una canción de Zaragoza sobre los amigos de siempre, con los mismos cuatro acordes que media lista de éxitos. En el ukelele salen con Do, Sol, La menor y Fa.
Una guitarra, una voz y una historia que pasó un día 30. Billie Eilish la sacó por sorpresa, y casi toda su fuerza está en lo poco que suena.
Una canción de los Beatles en la que ningún Beatle toca nada. Solo voces y ocho instrumentos de cuerda, y en clase la tocas con dos acordes.
Un libro de vídeos para aprender percusión corporal con el cuerpo, con un bolígrafo y con las canciones que ya tocamos en clase. Seis capítulos: los fundamento…
Una canción de amor escrita para bailarla despacio. Cuatro acordes que ya conoces, una guitarra y un compás que se balancea: por eso suena en tantas bodas.
Una canción de 2019 que se apoya en ocho acordes escritos hace más de trescientos años. Maroon 5 la hizo para recordar a un amigo, y la construyó sobre el Cano…
Dos acordes de principio a fin, una guitarra acústica y una percusión tocada a mano. Adele, la de las baladas de piano, grabó en 2015 una canción para bailar c…
El repertorio de 1º de ESO para escuchar, cantar y tocar en grupo. Cada canción trae su artículo, su videoclip, sus tutoriales por instrumento y, cuando existe…
El repertorio de 3.º de ESO para tocar en banda, ordenado por dificultad y no por año: primero las de uno y dos acordes, después las de tres y cuatro. Cada can…
Entre 1979 y 1988 aparecen en España sellos, salas, radios y revistas que hasta entonces no existían. Esta unidad va de esa maquinaria, y de la cosa concreta q…
La canción más escuchada del mundo en 2024 se grabó en la casa de un chico de Los Ángeles, no en un estudio. Esta unidad va de lo que eso le hace a las cancion…
En los créditos de *Feel It Still*, una canción de 2017, aparecen tres personas que escribieron su melodía en 1961. Esta unidad va de por qué están ahí, y de l…
Ocho unidades ordenadas por lo que cambió en el oído, no por décadas. Cada una aísla un fragmento tocable antes de poner la canción entera, persigue ese mismo …
Casi ninguna canción que escuchas hoy tiene a una persona tocando la batería. Esta unidad va de quién la toca entonces, y de qué cambió el día que dejó de hace…
El repertorio de 4º de ESO para tocar en banda, ordenado por dificultad y no por año: primero las de uno y dos acordes, después las de tres y cuatro. Cada canc…
Dos acordes, tres minutos y un Grammy a la mejor canción de R&B. Todo lo que hace rica esta canción está en el timbre y en la voz, no en la armonía.
Dos acordes en toda la canción y una percusión que no se puede contar con los dedos. «Calm Down» sirve para ver que 4/4 no significa siempre 1-2-3-4.
Un silbido de cuatro compases sostiene una canción entera, y ese silbido no lo inventó OneRepublic: lo tomaron prestado de un grupo sueco de 2006, con los créd…
Cuatro acordes que no cambian ni una vez en tres minutos y medio, y una voz grabada tan cerca que se le oye respirar. Lo único que se mueve aquí es cuánto apri…
Una canción de 2019 que suena a 1984. El teclado lleva la melodía, la voz llega después, y toda la armonía cabe en cuatro acordes que no cambian nunca.
Cuatro acordes, un bajo que casi nunca cae donde esperas, y una canción de 2017 que suena a 1966. Aquí el bajo no acompaña: manda.
Tres acordes que se repiten de principio a fin, y aun así hay una parte que no se repite nunca igual: el bajo. Esta es la canción en la que el bajista de clase…
Dos acordes en cuatro minutos y medio, y ninguno de los dos explica nada de lo que pasa. Lo que hace que esto suene a funk es dónde caen los golpes.
Libro del alumno de Edgar Willems. Lecturas 1 a 56, del pentagrama sin clave a la escala completa en clave de sol y de fa.
Libro de enlaces. El material vive en Blink Learning bajo la licencia del centro; aquí solo están los enlaces a cada unidad.
Libro de enlaces. El material vive en Blink Learning bajo la licencia del centro; aquí solo están los enlaces a cada unidad.
Los dos episodios de Voice Lessons To The World en los que Justin Stoney y su alumno Noah recorren diez formas de atravesar la muda de la voz sin dejar de cant…
Texturas, circulos de quintas, arpegios y acordes especiales
De cero a crear melodías con enlaces armónicos básicos
Variaciones, modos, cadencias, motivos y primeros análisis de obras
Iconic post-disco track from the best-selling album of all time, Thriller. Its bass line and innovative music video helped break MTV's color barrier.
Global pop phenomenon that topped Billboard Global 200 for ten consecutive weeks. Written about Warren's wife Kouvr Annon, it became the longest-running UK #1 …