Cuatro notas y un amplificador que no aguanta

Hay canciones que reconoces en dos segundos, antes de que cante nadie. Casi siempre lo que has reconocido es una guitarra tocando una frase corta con el sonido roto.

📅 20 de septiembre, 2026 #curso:4-eso #tipo:unidad #estilo:rock #estilo:anos-70 #concepto:riff #concepto:timbre #instrumento:guitarra-electrica
Un pedal de distorsión Boss DS-2, gastado de pisarlo. El interruptor de abajo es lo único que separa una guitarra limpia de una sucia. Foto: Dhscommtech, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons

Nos preguntamos

  • ¿Por qué reconoces una canción antes de que entre la voz?
  • ¿Por qué una guitarra eléctrica suena sucia a propósito, si en cualquier otro instrumento eso sería un defecto?
  • La distorsión, ¿la hace la guitarra, el amplificador o un aparato aparte?
  • Si lo que recuerdas es el riff, ¿para qué están los acordes de debajo?
  • ¿Por qué casi ningún riff famoso es difícil de tocar?
  • En una canción de rock, ¿cuántas guitarras suenan a la vez?

No las respondas todavía. Al final de la unidad volvemos a ellas.

El fragmento

Empezamos por la figura que la banda de clase ya está tocando: el riff de Sweet Home Alabama.

Dura dos compases y va encima de una vuelta de tres acordes, Re–Do–Sol, que no cambia en toda la canción. En el disco entra sola, antes que nadie, y ya no se va.

Primero, sin instrumento: cantadla. Si la clase entera la canta a la primera, ya habéis averiguado algo sobre para qué sirve un riff.

Ahora la prueba. Que una persona lo toque sola, sin batería, sin bajo y sin acordes. Si seguís reconociendo la canción, esa figura es la canción. Si hace falta lo de debajo para saber cuál es, era un adorno.

Y una segunda prueba, la que abre la otra mitad de la unidad. Tocad el mismo riff dos veces: la primera con el amplificador limpio, la segunda con el pedal pisado. Las notas son exactamente las mismas. Decid con vuestras palabras qué ha cambiado, antes de que nadie diga la palabra «distorsión».

Después, Sweet Home Alabama entera, sin comentarios por encima.

Qué cambió

Durante la primera mitad del siglo XX la guitarra hacía de suelo. Rasgueaba los acordes debajo de una voz, y lo que la gente salía cantando era la melodía. Las frases cortas repetidas existían, pero las tocaban los vientos detrás del solista: el jazz de los años veinte ya las llamaba riffs, aunque nadie ha podido aclarar de dónde sale la palabra.

El cambio empieza por una avería. En 1951 el amplificador de Willie Kizart llegó al estudio con el cono del altavoz dañado en el transporte, y «Rocket 88» se grabó con ese sonido roto.

En 1958 Link Wray lo hizo a propósito: agujereó el cono con un lápiz y grabó «Rumble», una pieza instrumental, sin una sola palabra, que varias emisoras se negaron a poner por el título.

En 1964 Dave Davies rajó el cono de su amplificador Elpico con una cuchilla, lo enchufó a un Vox AC30, y de ahí salió el riff de «You Really Got Me», número uno en el Reino Unido. Tres veces la misma historia: el sonido nace de estropear el aparato.

Lo que pasa dentro tiene nombre. Un amplificador limpio copia la onda que le llega; cuando le pides más de lo que puede dar, le corta las puntas y la onda sale con la cabeza plana. Eso es el recorte, y trae dos consecuencias. Aparecen armónicos que la cuerda no tenía, y por eso suena sucio. Y la nota tarda muchísimo más en apagarse, porque los picos fuertes se aplastan y los flojos no. A eso segundo se le llama sustain.

Tres dibujos de la misma onda. Arriba, la señal original. En medio, recorte blando. Abajo, recorte duro: las puntas quedan planas y la onda empieza a parecerse a un rectángulo

Diagrama: Iainf, obra derivada de Mikhail Ryazanov, CC BY 3.0, vía Wikimedia Commons

Y ahí es donde la guitarra deja de acompañar. Con notas que duran y que se oyen por encima de todo lo demás, una frase de cuatro notas ya no necesita que nadie la sostenga: puede ser el tema. En el jazz el riff iba detrás del solista; en el rock se pone delante.

Link Wray metió además en el rock el acorde de quinta: dos notas, sin la de en medio, que es justo la que decide si un acorde suena alegre o triste. Sin esa nota el acorde no toma partido, y aguanta toda la distorsión que le eches sin emborronarse.

Las tres canciones del libro cuentan el resto, y no dicen lo mismo.

En Sweet Home Alabama (1974) el riff manda y la distorsión casi no está: el sonido está sucio a medias. Lo interesante es el reparto. La guitarra hace tres trabajos a la vez y en el disco los hacen tres personas: Ed King toca el riff, Allen Collins rasguea los acordes en el canal izquierdo y Gary Rossington en el derecho. Un auricular en cada oído y se oye separado.

En We Will Rock You (1977) la distorsión no sale de ningún pedal: sale del amplificador. Brian May toca una guitarra que construyó con su padre Harold entre agosto de 1963 y octubre de 1964, con la madera de la repisa de una chimenea de unos cien años, y la enchufa a un Vox AC30 puesto a tope con un realzador de agudos delante. La guitarra llevaba dentro un circuito de distorsión y May lo quitó: prefería cómo se rompía el amplificador.

Queen en directo en 1977. En el centro, Brian May con la guitarra que se construyó con su padre; el solo del final de We Will Rock You sale de ahí y de un amplificador al límite

Foto: Carl Lender, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons

En Smells Like Teen Spirit (1991) el pedal es un interruptor, y la forma de la canción consiste en pisarlo. Las estrofas van limpias, con un pedal de coro. Los estribillos entran distorsionados y con la guitarra grabada dos veces encima de sí misma. El riff son cuatro acordes de quinta rasgueados a contratiempo, en semicorcheas. Cobain contó que estaba copiando a los Pixies: «Usamos su sentido de la dinámica, primero suave y bajo, luego alto y fuerte».

Datos duros: «Rocket 88», 1951, cono dañado en el transporte. «Rumble», Link Wray, 31 de marzo de 1958, instrumental. «You Really Got Me», The Kinks, 4 de agosto de 1964 en el Reino Unido, número uno allí y número siete en Estados Unidos. Maestro FZ-1 Fuzz-Tone, 1962, el primer pedal de guitarra fabricado en serie con éxito: las existencias se agotaron a finales de 1965, después de «Satisfaction». «Smells Like Teen Spirit», 10 de septiembre de 1991, del disco Nevermind, producido por Butch Vig.

El mismo recurso en otros sitios

Un riff no es cosa del rock ni de la guitarra eléctrica. Es un procedimiento: pon abajo una frase corta que se repita, y encima cabe todo lo demás. Estos tres lo hacen, y conviene oírlos seguidos.

  • Feel It Still, Portugal. The Man (2017) — lo que reconoces es el bajo. Esa línea fue lo primero que se escribió, y la canción se construyó encima de ella. La melodía que cantas encima sí es prestada, de «Please Mr. Postman», de 1961, y está acreditada. El riff, no.
  • En la gruta del rey de la montaña, de Grieg (1875) — una frase de pocas notas en si menor que arranca en los violonchelos, los contrabajos y los fagotes, casi en silencio, y se repite una y otra vez acelerando y subiendo de volumen hasta acabar en prestissimo con la orquesta entera. La pieza no tiene otra cosa: la pieza es la frase.
  • El kumbengo de la kora, en África occidental — la kora es un arpa de veintiuna cuerdas de las familias de griots mandinga de Gambia, Malí, Senegal y Guinea. Quien la toca sostiene con una mano un patrón que se repite, el kumbengo, mientras con la otra improvisa encima, el birimintingo. El riff y el solo, a la vez, en la misma persona.

Ninguno de los tres depende de los otros. Los tres hacen lo mismo: poner debajo algo que no cambia, para que lo de encima signifique algo.

Y aquí, ¿qué?

El riff en castellano llega tarde. En 1978, catorce años después de «You Really Got Me», Rosendo Mercado monta Leño en Madrid con lo que quedaba de Ñu. A eso se le llamó rock urbano: guitarra distorsionada, letras de barrio y acento de Madrid sin disimular. «Maneras de vivir» sigue siendo la canción que todo el mundo se sabe.

Dos años después, en 1980, los hermanos Carlos y Armando de Castro fundan Barón Rojo. Su segundo disco, Volumen Brutal, se grabó en 1982 en los estudios Kingsway de Londres, los de Ian Gillan, y salió en dos versiones: una en castellano y otra en inglés.

En Aragón hay una fecha exacta. Los días 23, 24 y 25 de marzo de 1984, en el Pabellón Francés de la Feria de Muestras de Zaragoza, se celebró la Muestra de Pop, Rock y Otros Rollos: cincuenta grupos locales y más de veinticinco mil personas. Allí tocaron Zumo de Vidrio, con los hermanos Valdivia; Proceso Entrópico, con Enrique Bunbury; y Golden Zippers.

De esos tres nombres sale casi todo lo que vino después. Héroes del Silencio dio su primer concierto el 16 de diciembre de 1984. Golden Zippers pasó a llamarse Más Birras y en 1987 publicó «Apuesta por el rock and roll» en el mini-LP Al este del Moncayo; años más tarde la versionó Héroes del Silencio, y así es como la conoce casi todo el mundo. De la Muestra salió también un sello para editar todo aquello, Grabaciones Interferencias.

Y aquí va un juicio, porque el dato solo no lo dice: la guitarra aragonesa de los ochenta no es una guitarra de riffs. Juan Valdivia era autodidacta y tocaba de oído, y lo suyo son arpegios largos y enredados encima de una base firme, no una frase corta que te golpea en la cara. Es más difícil de tocar y más difícil de recordar. Zaragoza no copió el riff americano: puso la guitarra a hacer otra cosa.

Para hacer en clase

  • Mientras suena Smells Like Teen Spirit: levanta la mano cada vez que la guitarra pase de limpia a sucia, y bájala cuando vuelva a limpiarse. Al final contamos cuántos cambios ha habido y si coinciden con los cambios de sección.
  • Mientras suena Sweet Home Alabama: canta el riff encima, sin parar, hasta el final. Cuando te sobre atención, levanta un dedo por cada cosa distinta que estén haciendo las guitarras a la vez.
  • Mientras suena We Will Rock You: casi toda la canción va sin instrumentos. Levanta la mano en el instante exacto en que aparece la primera guitarra, y di si está limpia o distorsionada.
  • Tocar: montamos el riff de Sweet Home Alabama con la banda y lo repartimos como en el disco: una persona con el riff, dos con los acordes, el bajo marcando las fundamentales. El chart de banda y la tablatura están en su artículo.
  • Crear: escribid un riff de dos compases con cuatro notas como mucho. Grabadlo con el móvil dos veces, limpio y distorsionado, y decidid cuál de las dos versiones pide la letra que habéis escrito. Se trata de robar el procedimiento, no la canción.

Vocabulario fundamental

  • Riff — Una frase corta e instrumental que se repite y que reconoces antes de que cante nadie. Cuando sostiene la canción entera, deja de ser acompañamiento.
  • Distorsión — El sonido sucio de la guitarra eléctrica. No lo hace la guitarra: lo hace el amplificador, o un pedal, cuando se les pide más de lo que pueden dar.
  • Recorte — Lo que le pasa a la onda al pasarse del límite: se le aplastan las puntas. Es la causa física de la distorsión.
  • Sustain — Cuánto tarda una nota en apagarse. Con distorsión dura muchísimo más, y por eso una frase de cuatro notas puede llenar una canción.
  • Acorde de quinta — Un acorde de dos notas al que se le ha quitado la de en medio, la que dice si es mayor o menor. Aguanta la distorsión sin emborronarse.

Recursos

Las canciones de esta unidad están en la biblioteca, cada una con su artículo, su chart de banda y su tablatura: Sweet Home Alabama, We Will Rock You, Smells Like Teen Spirit.

La canción de la unidad — Sweet Home Alabama, Lynyrd Skynyrd (1974). El artículo, con su chart de banda y su tablatura, está en la biblioteca.

El pedal como interruptor — Smells Like Teen Spirit, Nirvana (1991). También en la biblioteca, con su artículo.

La primera distorsión buscada a propósito — Rumble, Link Wray (1958). Instrumental: no hay una sola palabra en toda la pieza.

El riff que abrió la puerta — You Really Got Me, The Kinks (1964), grabada con el altavoz rajado.

El riff en la orquesta — En la gruta del rey de la montaña, de Grieg, por la London Symphony Orchestra. Cuenta cuántas veces se repite la frase antes del final.

El riff sin electricidad — «Hamadoun Toure», de Toumani y Sidiki Diabaté, padre e hijo, a dos koras. Fíjate en la mano que no para nunca.

El riff en castellano — Maneras de vivir, Leño. Rosendo Mercado y el rock urbano de Madrid.

El riff en Zaragoza — Apuesta por el rock and roll, Más Birras (1987).

  • Más de esta época — «1970s Progressive Rock and Disco» y «1990s Grunge and Hip Hop», en la biblioteca.
  • La guitarra al límite del amplificador — «We Will Rock You», Queen (1977), en la biblioteca: el solo del final.
  • El riff que no es de guitarra — «Feel It Still», Portugal. The Man (2017), en la biblioteca.