Dos acordes, un compás de vals y un «ay, ay, ay, ay» que canta un estadio entero. La canción mexicana que todo el mundo se sabe.
Cielito lindo es una de las canciones del festival de diciembre, junto a Perfect. Las dos se balancean en tres, y por eso van en el mismo mes: es cuando trabajamos el compás de vals. En clase la tocamos con solo dos acordes, Do y Sol7, uno que descansa y otro que pide volver. Es la canción más fácil del libro para cantar y tocar a la vez. El «ay, ay, ay, ay» del estribillo se canta a dos voces, con la segunda voz una tercera por encima. En el aula sin instrumentos la cantamos marcando el «un-dos-tres» con el cuerpo. En el aula de ukeleles, los dos acordes en tres. Y en el aula de música, el guitalele hace el bajo, como el guitarrón de un mariachi. La grabamos antes de las vacaciones.
Si has visto un partido de México en un Mundial, la has oído. La afición mexicana la canta en las gradas, y el «ay, ay, ay, ay, canta y no llores» se oye por encima del estadio.
La pregunta de esta página es: ¿cómo se hace una canción que puede cantar cualquiera, a la primera, en un estadio? La respuesta cabe en dos acordes.
La canción la dio a conocer en 1882 Quirino Mendoza y Cortés, un compositor mexicano. Pero parte de la letra es mucho más vieja que él.
Los primeros versos hablan de Sierra Morena, unas montañas del sur de España. A principios del siglo XVII se escondían allí bandoleros, y los viajeros tenían miedo de cruzarlas. Con el tiempo, esa amenaza se convirtió en un piropo: los ojos de la persona amada son los ladrones que viven en la sierra. Mendoza tomó esos versos antiguos y les puso una melodía nueva.

Foto: José Luiz, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
Un mariachi en la plaza Garibaldi de Ciudad de México, en 2024. El instrumento grande y redondo es el guitarrón: es el bajo del mariachi.
Hoy la tocan los mariachis, los grupos de violines, trompetas y guitarras de México. Se ha grabado cientos de veces. Pedro Infante la cantó en una película de 1947, y la han grabado desde tenores de ópera hasta Speedy Gonzales.
Un balanceo en tres. Cuenta mientras suena: «UN-dos-tres, UN-dos-tres». El primer pulso pesa más que los otros dos. Cuando los pulsos se agrupan de tres en tres, se llama compás ternario. En la partitura se escribe 3/4. Es el compás del vals.
Dos acordes: casa y camino. Toca Do en el ukelele. Suena a descanso. Ahora toca Sol7. Suena a que falta algo. El oído quiere volver a Do. A esa pareja se le llama tensión y reposo, y con ella sola se puede acompañar el estribillo entero.
Muchas versiones tienen un acorde más. Si escuchas bien, en algunos momentos los mariachis tocan un tercer acorde, Fa. En clase lo quitamos y nos quedamos con dos, porque así puedes cantar y tocar desde el primer día.
Dos voces que van juntas. En el «ay, ay, ay, ay», una segunda voz canta las mismas palabras un poco más aguda, siempre a la misma distancia. Esa distancia se llama tercera, y es la que hace que dos voces suenen dulces juntas.
Datos: autor, Quirino Mendoza y Cortés, 1882. En clase, Do mayor, 3/4, acordes C–G7. No hay disco original, así que no hay tempo oficial.
Pon la versión del Mariachi Vargas de Tecalitlán. En la introducción, fíjate en qué instrumentos llevan la melodía: ¿violines o trompetas?
Cuando empiece a cantar la voz, marca el «UN-dos-tres» con la mano. Golpe fuerte en el uno, suave en el dos y el tres.
Cuando llegue el «ay, ay, ay, ay», escucha si canta una sola voz o varias. Si son varias, busca la que va por encima.
Escucha el bajo durante toda la canción. Es el guitarrón. ¿En qué pulso del compás toca: en el uno, o en los tres?
Interpretación — Mariachi Vargas de Tecalitlán, en su canal oficial.
Tutorial de ukelele — Ukelandia. Para tocar junto al vídeo, con los acordes en pantalla.
Tutorial de guitarra — Tus Clases de Guitarra. Versión fácil para principiantes, con tres acordes.
Tutorial de teclado — Omar Laime. La melodía con las teclas iluminadas y la partitura.
Cielito lindo es una de las canciones del festival de diciembre, junto a Perfect. Las dos se balancean en tres, y por eso van en el mismo mes: es cuando trabajamos el compás de vals. En clase la tocamos con solo dos acordes, Do y Sol7, uno que descansa y otro que pide volver. Es la canción más fácil del libro para cantar y tocar a la vez. El «ay, ay, ay, ay» del estribillo se canta a dos voces, con la segunda voz una tercera por encima. En el aula sin instrumentos la cantamos marcando el «un-dos-tres» con el cuerpo. En el aula de ukeleles, los dos acordes en tres. Y en el aula de música, el guitalele hace el bajo, como el guitarrón de un mariachi. La grabamos antes de las vacaciones.
Si has visto un partido de México en un Mundial, la has oído. La afición mexicana la canta en las gradas, y el «ay, ay, ay, ay, canta y no llores» se oye por encima del estadio.
La pregunta de esta página es: ¿cómo se hace una canción que puede cantar cualquiera, a la primera, en un estadio? La respuesta cabe en dos acordes.
La canción la dio a conocer en 1882 Quirino Mendoza y Cortés, un compositor mexicano. Pero parte de la letra es mucho más vieja que él.
Los primeros versos hablan de Sierra Morena, unas montañas del sur de España. A principios del siglo XVII se escondían allí bandoleros, y los viajeros tenían miedo de cruzarlas. Con el tiempo, esa amenaza se convirtió en un piropo: los ojos de la persona amada son los ladrones que viven en la sierra. Mendoza tomó esos versos antiguos y les puso una melodía nueva.

Foto: José Luiz, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
Un mariachi en la plaza Garibaldi de Ciudad de México, en 2024. El instrumento grande y redondo es el guitarrón: es el bajo del mariachi.
Hoy la tocan los mariachis, los grupos de violines, trompetas y guitarras de México. Se ha grabado cientos de veces. Pedro Infante la cantó en una película de 1947, y la han grabado desde tenores de ópera hasta Speedy Gonzales.
Un balanceo en tres. Cuenta mientras suena: «UN-dos-tres, UN-dos-tres». El primer pulso pesa más que los otros dos. Cuando los pulsos se agrupan de tres en tres, se llama compás ternario. En la partitura se escribe 3/4. Es el compás del vals.
Dos acordes: casa y camino. Toca Do en el ukelele. Suena a descanso. Ahora toca Sol7. Suena a que falta algo. El oído quiere volver a Do. A esa pareja se le llama tensión y reposo, y con ella sola se puede acompañar el estribillo entero.
Muchas versiones tienen un acorde más. Si escuchas bien, en algunos momentos los mariachis tocan un tercer acorde, Fa. En clase lo quitamos y nos quedamos con dos, porque así puedes cantar y tocar desde el primer día.
Dos voces que van juntas. En el «ay, ay, ay, ay», una segunda voz canta las mismas palabras un poco más aguda, siempre a la misma distancia. Esa distancia se llama tercera, y es la que hace que dos voces suenen dulces juntas.
Datos: autor, Quirino Mendoza y Cortés, 1882. En clase, Do mayor, 3/4, acordes C–G7. No hay disco original, así que no hay tempo oficial.
Pon la versión del Mariachi Vargas de Tecalitlán. En la introducción, fíjate en qué instrumentos llevan la melodía: ¿violines o trompetas?
Cuando empiece a cantar la voz, marca el «UN-dos-tres» con la mano. Golpe fuerte en el uno, suave en el dos y el tres.
Cuando llegue el «ay, ay, ay, ay», escucha si canta una sola voz o varias. Si son varias, busca la que va por encima.
Escucha el bajo durante toda la canción. Es el guitarrón. ¿En qué pulso del compás toca: en el uno, o en los tres?
Interpretación — Mariachi Vargas de Tecalitlán, en su canal oficial.
Tutorial de ukelele — Ukelandia. Para tocar junto al vídeo, con los acordes en pantalla.
Tutorial de guitarra — Tus Clases de Guitarra. Versión fácil para principiantes, con tres acordes.
Tutorial de teclado — Omar Laime. La melodía con las teclas iluminadas y la partitura.
Cielito lindo is one of the songs for the December concert, together with Perfect. Both sway in three, which is why they share a month: it is when we work on waltz time. In class we play it with just two chords, C and G7, one that rests and one that wants to go back. It is the easiest song in the book to sing and play at the same time. The "ay, ay, ay, ay" in the chorus is sung in two parts, with the second voice a third above. In the room with no instruments we sing it and mark the "one-two-three" with our bodies. In the ukulele room, the two chords in three. And in the music room, the guitalele plays the bass, like the guitarrón in a mariachi band. We record it before the holidays.
If you have watched Mexico play at a World Cup, you have heard it. Mexican fans sing it in the stands, and "ay, ay, ay, ay, canta y no llores" rises over the whole stadium.
The question on this page is: how do you make a song that anyone can sing, straight away, in a stadium? The answer fits into two chords.
The song was made popular in 1882 by Quirino Mendoza y Cortés, a Mexican composer. But part of the lyrics is much older than him.
The first lines talk about Sierra Morena, a mountain range in the south of Spain. In the early 17th century, bandits hid there, and travellers were afraid to cross it. Over time, that threat turned into a compliment: the eyes of the person you love are the thieves who live in those mountains. Mendoza took those old lines and gave them a new tune.

Foto: José Luiz, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
A mariachi band in Plaza Garibaldi, Mexico City, in 2024. The big round instrument is the guitarrón: the bass of the mariachi band.
Today it is played by mariachis, the Mexican bands of violins, trumpets and guitars. It has been recorded hundreds of times. Pedro Infante sang it in a 1947 film, and it has been recorded by everyone from opera tenors to Speedy Gonzales.
A sway in three. Count while it plays: "ONE-two-three, ONE-two-three". The first beat is heavier than the other two. When beats are grouped in threes, it is called triple time. In the score it is written 3/4. It is waltz time.
Two chords: home and away. Play C on the ukulele. It sounds at rest. Now play G7. It sounds as if something is missing. Your ear wants to go back to C. That pair is called tension and release, and on its own it can accompany the whole chorus.
Many versions have one more chord. If you listen carefully, at some points the mariachis play a third chord, F. In class we leave it out and keep two, so that you can sing and play from day one.
Two voices that move together. In the "ay, ay, ay, ay", a second voice sings the same words a little higher, always at the same distance. That distance is called a third, and it is what makes two voices sound sweet together.
Facts: written by Quirino Mendoza y Cortés, 1882. In class, C major, 3/4, chords C–G7. There is no original record, so there is no official tempo.
Play the Mariachi Vargas de Tecalitlán version. In the introduction, notice which instruments carry the tune: violins or trumpets?
When the voice starts, mark the "ONE-two-three" with your hand. A strong hit on one, soft on two and three.
When the "ay, ay, ay, ay" arrives, listen for whether one voice is singing or several. If there are several, find the one on top.
Listen to the bass all the way through. It is the guitarrón. Which beat of the bar does it play on: just the first, or all three?
Performance — Mariachi Vargas de Tecalitlán, on their official channel.
Ukulele tutorial — Ukelandia. A play-along, with the chords on screen.
Guitar tutorial — Tus Clases de Guitarra. An easy version for beginners, with three chords (in Spanish).
Keyboard tutorial — Omar Laime. The melody with the keys lighting up, plus the score.