Parte 1 — Qué le pasa a tu voz y las cinco primeras claves

Ep. 126 de Voice Lessons To The World. Qué cambia físicamente en la pubertad y las claves 1 a 5: bajar la laringe, estirar el falsete, voces de personaje, las vocales y la paciencia.

📅 8 de September, 2026 #autor:justin-stoney #tipo:video #concepto:muda-de-la-voz #concepto:tecnica-vocal #voz:adolescente

De qué va

Justin Stoney, de New York Vocal Coaching, trabaja delante de la cámara con Noah, un alumno de bachillerato al que lleva enseñando desde que era un niño. Entre los dos episodios recorren diez claves para atravesar la muda de la voz sin dejar de cantar. En este primero están la explicación fisiológica y las cinco primeras.

Qué le pasa a la voz en la pubertad

Entre los 11 y los 16 años la testosterona sube de forma acusada. Cuatro consecuencias físicas:

  • Las cuerdas vocales crecen en tamaño y en musculatura.
  • La laringe crece en tamaño y en firmeza.
  • La faringe crece.
  • El sistema respiratorio gana potencia y capacidad.

El resultado es una voz más grave, más gruesa, más resonante y más potente. Todo eso son mejoras. El problema no es el cambio, es la brusquedad con la que llega: igual que el adolescente tropieza con sus propios pies o la ropa le sienta rara, crecer es bueno pero cuesta manejarlo.

Lo que cuenta Noah

Le cambió la voz sobre los 13 años, en cuatro o seis meses, quizá menos. No recuerda gallos, pero sí que de pronto el falsete se le volvió inaccesible: cantar en voz de pecho le resultaba mucho más cómodo, y perdió buena parte del control que tenía antes. Cuando intentaba las notas agudas en la ducha, salían chillonas o no salían.

Lo mejor de todo el proceso, dice, fue poder cantar por fin en su tesitura las canciones de artistas masculinos que antes le quedaban demasiado graves, en vez de tener que chillar.

Clave 1. Bajar la laringe

Con las cuerdas, la laringe y la faringe de pronto mucho más grandes, los agudos se vuelven contraintuitivos. Y lo primero que se descontrola es la laringe: la de un adolescente varón está deseando subir, y ahí está la fuente número uno de tensión en el agudo.

Por eso es lo primero que se aborda. El ejercicio de la clase usa la sílaba «go» exagerada, con voz «de loco», para trabajar en contra de esa tendencia a subir.

Clave 2. Estirar: el falsete (M2)

Para un chico adolescente el falsete —también llamado M2— es vergonzoso, aterrador e importantísimo. Durante la pubertad casi todos lo evitan a toda costa: cuando acabas de encontrar tu voz de hombre, cuesta venderle a nadie que vuelva a su voz de niño. Y además se vuelve esquivo por los propios cambios físicos.

Da igual: el falsete es la clave de la salud vocal, de la flexibilidad y del rango total. No hay que escatimarlo. El ejercicio de la clase usa «woo» para explorarlo, y Noah nota el estiramiento.

Clave 3. Voces de personaje

Muchos adolescentes son tan autocríticos que se contienen, se cierran y solo enseñan pedacitos de sí mismos, porque esconderse parece seguro y exponerse puede significar sentirse mal, ridículo o equivocado.

La solución no es evitar eso: es correr hacia ello. Las voces de personaje sirven exactamente para eso. Permiten arriesgar y salir del cascarón en clave de juego y de humor. En el vídeo Noah imita a Mario, un aficionado gritando, un robot, un cantante de ópera, un surfero, una estrella del K-pop, un ratón chillón, el Padrino, Marge Simpson, un acento sureño con vocal fry, Christopher Walken y Patrick Estrella.

Horas de diversión sin pensar demasiado, y por el camino se despiertan un montón de registros y de estrategias de resonancia.

Clave 4. Las vocales

Si las voces de personaje son la vía informal de trabajar la resonancia, las vocales son la vía formal. Cantarlas de forma clara y precisa es fundamental para cualquier cantante, pero en la adolescencia además sirve de diagnóstico rápido: enseña dónde están las fortalezas y las debilidades.

  • Si cantas siempre demasiado brillante, hay que trabajar más las vocales u y o.
  • Si tienes la mandíbula muy tensa, hay que trabajar las vocales a y e.

El ejercicio encadena las cinco vocales i - e - a - o - u pidiendo que se mantengan nítidas y diferenciadas.

Clave 5. Paciencia

Esta es la que decide si las otras cuatro sirven de algo. Con tantos cambios a la vez, se canta con una voz distinta cada día: hoy no falla una nota y mañana parece que lo has perdido todo.

Esa inconsistencia es normal, natural y esperable. El problema aparece cuando no se sabe o no se cree: entonces el alumno piensa que le pasa algo malo, y a partir de ahí o se hunde, o empieza a empujar y apretar la voz para forzarla a su sitio. Con ninguno de los dos caminos se progresa. Literalmente se avanza más teniendo paciencia con uno mismo.

Noah lo describe así: hay días malos, muchos, en los que se levanta y no tiene la nitidez de siempre y no le salen cosas que normalmente le salen, y es desmoralizante. Su forma de llevarlo es recordarse que es solo un día malo, que aunque los días malos sean la mayoría también hay días buenos, y aceptar que hoy suena mal sabiendo que no va a ser siempre así.